El derecho a una segunda oportunidad

El derecho a una segunda oportunidad

El Patronato Nacional Penitenciario es  una iniciativa del magistrado procurador General de la República, doctor Radhamés Jiménez, quien tuvo la idea de convertir las cárceles en un modelo de gestión donde el interno (preso) comience a desarrollar las bases para optar por una segunda oportunidad donde se regenere su capital humano.

El nuevo modelo de gestión persigue que el interno, cuando cumpla su tiempo de condena pueda reinsertarse en la sociedad con nuevos valores, con un oficio que le permita involucrarse en el mercado laboral.

El  nuevo modelo carcelario se desarrolla en 13 recintos del país y si el Patronato logra más recursos podría extenderse hacia otras provincias,  lo cual es el deseo de los integrantes del grupo que preside el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y que integra un grupo de empresarios y colaboradores que han dedicado tiempo y recursos en una obra que es ya modelo a seguir por otros países.

En este modelo, los internos reciben educación desde alfabetización y básica, idiomas como ingles, francés e italiano, informática, avicultura, agricultura, invernaderos, panaderías y repostería, herrería y peluquería.

También  reciben clases de pintura, canto, teatro, poesía, coreografía y cine.

Los internos salen con un oficio aprendido y durante el tiempo trabajan en las áreas señaladas y de la producción  sustentan las actividades, se le paga un salario del cual guardan una parte para que cuando estén en libertad puedan emprender su propio negocio.

El sábado 5 de febrero el Patronato, del que también formamos parte, visitó el centro de corrección  y Rehabilitación  La Isleta, en Moca, donde el Procurador destacó la importancia de este nuevo sistema carcelario donde se contribuye para que los internos puedan ejercer el derecho a una segunda oportunidad.

En el recorrido fue emocionante ver a seres humamos que habían abandonado la escuela, volver al aula y sentirse una nueva persona. Hay quienes se alfabetizaron y ya hacen el octavo curso, entrar al  centro tecnológico que donó el INDOTEL y ver a siete jóvenes realizando diseños gráficos en las computadoras, otro grupo en primer grado de básica aprendiendo a leer, varios en la biblioteca leyendo; en fin, otra vida, otros aires y todos debidamente uniformados con un suéter verde como la esperanza.

Cuando se trabaja por el país, quien lo hace deja las huellas por la que transitarán las generaciones siguientes, de modo que el sistema instalado surgió con muy buen pie, pues está la zapata para seguirlo ya que el Patronato lo integran personas cuyo compromiso es seguir desarrollándolo.

Los empresarios Abrahán Selman, Pepín Corripio, Don Manuel Arsenio Ureña, la señora Rosa de Grullón y otras importantes figuras están al frente del nuevo sistema penitenciario que definitivamente ha dado resultados, como la reducción de los casos de reincidencia en menos de un dos por ciento, lo cual es un gran logro.

Ojalá que más personas se acerquen a este patronato para contribuir con el derecho humano de una segunda oportunidad.