El cólico infantil, un problema común y angustiante

El cólico infantil, un problema común y angustiante

En lenguaje médico, cólico se define como el dolor que experimenta cualquier órgano que en su constitución posea fibras de músculo liso, como son el intestino, los uréteres, la vesícula y el útero, entre otros. Sin embargo, cuando el término se aplica a los bebés, cólico significa que el infante llora por tiempo prolongado y de forma inexplicable.

El cólico usualmente aparece alrededor de las dos semanas de edad, y tiende a desaparecer antes del cuarto mes: de aquí que el problema haya sido denominado “cólico de tres meses».

La historia típica de un niño con cólico es la siguiente: a las 2 semanas de edad el bebé que aparentaba estar perfectamente bien comienza a tener ataques de llanto que se repiten cada noche. Usualmente entre las 6:00 p.m., y las 10:00 p.m.

Durante el ataque su cara se enrojece, la barriga se le pone tensa y además flexiona las piernas y emite gritos desesperados que son distintos del llanto típico del niño hambriento. Con frecuencia se escuchan ruidos de sus intestinos (borborigmos) y pasan gases por el recto.

El niño continúa llorando aún cuando es cargado. Puede que el llanto cese por unos minutos, y cuando ya agotado el infante está quedándose dormido, empieza a gritar de nuevo. El ataque puede durar hasta 4 horas.

La causa del cólico es desconocida, a pesar de haberse realizado numerosos estudios científicos para determinarla. Tampoco se sabe por qué los ataques ocurren durante la noche y afectan a ciertos niños más que a otros. Se ha estimado que el problema afecta a uno de cada 3 niños en una misma familia.

Ha habido muchas teorías sobre los factores desencadenantes del cólico. Las más frecuentes incluyen la inmadurez del control nervioso del aparato digestivo –lo que conlleva a un atrapamiento de gas dentro del mismo– y tensiones en la familia que se transmiten al bebé provocándole el llanto. Esta última teoría ha sido debatida, argumentándose que la tensión intrafamiliar no debería causar ataques rítmicos de llanto violento con ruido en los intestinos, que parecen estar asociados al dolor.

[b]¿COMO TRATAR EL COLICO INFANTIL?[/b]

Antes de pensar en tratar el cólico, uno debe preguntarse si el bebé realmente lo tiene, pues existen muchas razones por las cuales un bebé llora. Por ejemplo, un infante puede llorar debido a su «personalidad», es decir, hay bebés que lucen felices la mayor parte del día, mientras otros son llorones o se enojan fácilmente. También debe tomarse en cuenta que así como el estado de ánimo de un adulto fluctúa normalmente durante el día, los infantes tienen períodos alegres e irritables en su jornada.

Antes de concluir que un bebé lloroso tiene cólico deben revisarse las siguientes posibles causas para su llanto:

Hambre. El llanto cesará cuando coma.

Necesidad de chupar o mamar, aunque no tenga hambre.

Frío o calor. Determine si está muy arropado o descubierto: también recuerde que si usted tiene frío o calor, el bebé puede sentirse igual, pues está compartiendo su medio ambiente.

Orina o materias fecales en el pañal. El problema puede resolverse con un cambio de pañal.

Necesidad de amor o seguridad. A veces un infante llora porque requiere de la compañía

de la madre o el padre. Cárguelo sin miedo a malcriarlo, ya que dar amor no malcría a los niños. A medida que pasen las semanas, el niño se hará más independiente y requerirá menos de su compañía.

Si después de revisar la lista anterior usted está convencido de que su bebé tiene cólico, debe primero calmarse y recordar que el problema cesará aún sin tratamiento. Muchos padres y pediatras afirman que cargar al bebé proporcionándole movimientos rítmicos ligeros, o simplemente caminando con él da buen resultado.

Otras medidas descritas como efectivas incluyen el envolver bien al bebé en sabanitas o frazadas (si no hace mucho calor), darle masajes leves en la barriga, poner música suave, o montarlo en un automóvil prendido. Con relación a esta última medida, se ha aprovechado la idea de que las vibraciones del motor calman el cólico y se diseñó el “colchón anticólicos” con un pequeño motor vibrador. La utilidad de este colchoncito tiene aún que probarse científicamente.

El elixir ha sido ampliamente usado para tratar el cólico. Pero su efectividad es controversial. Hay muchos tipos comerciales de este medicamento que usualmente contiene sustancias relajantes de la musculatura del aparato digestivo o sedantes. Estos componentes pueden tener efectos secundarios peligrosos si el medicamento no es administrado en dosis adecuadas. Por esta razón, el elixir ha dejado de ser utilizado por muchos pediatras, y otros lo usan como un último recurso para manejar el cólico.

Las infusiones suaves de camomila o manzanillas alivian los cólicos en algunos casos, aunque se recomienda no darlas en exceso, sobre todo si el niño tiene pocas semanas de nacido.

Finalmente, asegúrese que un niño con cólico no esté realmente enfermo. Si el ataque persiste por más de 4 horas o se asocia a otros síntomas como fiebre vómitos o diarreas, consulte al pediatra.