El Código Laboral, el salario y el empleo

El Código Laboral, el salario y el empleo

En 1930 en plena depresión económica se argumentaba (Pigou) que el desempleo era consecuencia de la falta de flexibilidad de los salarios. Que si los salarios fueran flexibles a la baja, el que quisiera trabajar con ese salario encontraría empleo y se corregiría cualquier el desempleo involuntario. Keynes demostró que el mercado de trabajo no operaba así. Demostró que a nivel macro-económico podía haber equilibrio (oferta agregada = demanda agregada) pero con un elevado desempleo porque el nivel de empleo depende de la demanda agregada y no de la flexibilidad del salario.

Este debate reaparece en situaciones críticas como las que padece Europa hoy y en RD  cuando se discute el salario mínimo. Todavía hay personas que siguen pensando como en 1930, que el desempleo se debe a que el salario es rígido (salario mínimo) o porque existe un Código Laboral que impide que éste baje suficiente para generar pleno empleo. Esto es situar el problema del empleo por el lado de la oferta y detrás subyace la tonta idea de que la oferta crea su propia demanda. Los que así piensan no terminan de entender que no tiene sentido ampliar la capacidad productiva (la oferta) sino hay demanda suficiente. Krugman en “¡Acabad ya con esta crisis!” argumenta convincentemente sobre estos debates.

En RD se ha producido varias situaciones que explican el desempleo: la primera, es que en el largo plazo cada vez se requiere menos empleo por unidad de producto por el tipo de actividad que es desarrollada muy intensiva en capital o de pocos encadenamientos internos. Además, el que se genera es de muy baja productividad. Segundo, porque las exportaciones se están contrayendo en el largo plazo (la relaciones exportaciones PIB cae). Tercero, porque el consumo generalizado se convierte en importaciones asociado a la concentración del ingreso y cuarto, porque el gasto público ha servido para financiar corrupción y desviación de fondos dañando la institucionalidad e impactando negativamente a la inversión privada.

En esas circunstancias, los empresarios en conjunto no estarían dispuestos a ampliar la capacidad productiva porque el nivel de ventas está bajando, aunque en alguna rama particular las ventas estén creciendo, pero no es así en el conjunto. La “flexibilización” del salario, el nuevo eufemismo para designar la baja salarial, reduciría aún más la demanda agregada. El salario es un costo para un empresario individual, pero es un ingreso de ventas para los empresarios en su conjunto.

Esto no quiere decir, que si hay “irracionalidades” en la Código Laboral no se revise. Lo que hace el Código es modificar la estructura del empleo (entre formales e informales) pero no determinar el nivel de empleo, que como hemos visto depende de la demanda agregada. Ojalá se entienda.