El candidato y las reformas

El candidato y las reformas

El aspirante presidencial Miguel Vargas tiene un gran dilema. Lo persiguen dos importantes reformas que en cualquier caso afectarían su ascendente carrera política.

Una de estas reformas es iniciativa del gobierno, la otra es una manifiesta y reiterada aspiración suya.

Sobre la primera, es decir la reforma a la Constitución de la República, el ex candidato ha fijado una posición clara y sensata.

El Listín Diario del día 25 de marzo recoge sus declaraciones al respecto: “El ex candidato presidencial del PRD, Miguel Vargas, afirmó ayer que la reforma constitucional debe servir para unir, modernizar, y hacer más justa a la sociedad dominicana, y no para acomodar intereses personales o de grupo y hacer retroceder al país”.

Esas mismas palabras las he escuchado de varios dirigentes perredeistas, pero aplicadas a la otra reforma, a la del estatuto de su partido.

Vargas fuera coherente si usando casi las mismas palabras dijera: La reforma estatutaria debe servir para unir, modernizar y hacer más justo al partido, y no para acomodar intereses personales o de grupo y hacerlo retroceder.

Descubrimos que estos términos no son ajenos al lenguaje del político, sino que él los emplea donde le parece más conveniente.

La Reforma a las normas de un partido no debe ser jamás producto de la voluntad de uno de sus miembros en  aras de su particular interés.

Si Vargas se impone en la presidencia del PRD, y en violación de las normas internas se erige en candidato, habrá satisfecho su ego personal, nada más.