«El arte debe ser un canto a la vida»

«El arte debe ser un canto a la vida»

POR CLARA SILVESTRE
Para el muralista mexicano Julio Carrasco, los países latinoamericanos se constituyen en potencias artísticas, en el entendido de que la cultura y el arte es algo que los distingue. Su visita al país responde al interés de presentar 34 de sus proyectos de obras murales originales realizadas sobre cartulina y papel, en grafito o wash, a fin de motivar la realización de proyectos murales en República Dominicana.

Su propuesta, «La semilla del mural», se presentó inicialmente en Puerto Plata, dentro del Festival Internacional de Cultura, luego en Santiago y actualmente en el Museo del Hombre Dominicano, con el auspicio del gobierno mexicano a través de la Embajada de dicho país. La conforma un variado compendio de trabajos que el artista ha realizado dentro de los 32 años de carrera.

Al definir un proyecto de un mural, apunta: «Es la génesis, el origen, el germen y lo que da pie al nacimiento de un mural que se va hacer en un muro, con una satisfacción en el desarrollo de la temática. Presenté proyectos de murales que abarcan desde la parte histórica, filosófica, científica, ecológica y de toque social. Quiero hacer un mural en cada país latinoamericano y donde se pueda. En Europa ya tengo dos obras, y ahora están en proyecto dos murales, uno en Francia y otro en Venezuela».

Asegura que un mural, contrario a la obra de caballete que es de pequeño formato, lleva una organización de los elementos con una mayor reflexión, porque la temática converge con las preocupaciones y decisiones de una comunidad, un pueblo, una nación o grupo de naciones.

«Yo digo que pertenezco a la quinta generación de muralistas mexicanos, aunque algunos críticos dicen que pertenezco a la cuarta. El muralismo mexicano tiene una amplia generación y lo más que tiene es la gran vigencia en el mundo. Los muralistas han dejado murales en todo el mundo, y me siento satisfecho porque he contribuido a esa expansión, ya que creo que es una manera de expresar el espíritu y la identidad de un pueblo».

Julio Carrasco ve con agrado que en República Dominicana se siga haciendo obra mural, y asegura que «el arte dominicano es muy rico, tiene una madurez plástica y fuerza, que está viva y abarca todas las tendencias y preocupaciones estéticas, y que es una potencia como lo es México, Brasil, Costa Rica y Cuba, por nombrar algunos de los países que tienen una propuesta interesante».

En su visita al país ha aprovechado para ofrecer conferencias, participar en conversatorios, asistir a estudios e intercambiar experiencias. En una de estas ponencias se refirió a un método que inventó, un método de composición, inspirado en los matemáticos griegos que es el que aplica en sus murales. Asimismo ha sido llamado en México el inventor del mural en taco, por unos murales que se enrollan, originalmente creados para Santo Domingo en el 92, en ocasión del V Centenario del Descubrimiento de América.

Destacó que el muralismo desarrollado en la época de la Escuela de Vela Zanetti, evidentemente influyó en muchos artistas dominicanos de hoy, pero ve bien que lo que están haciendo ahora es de mutus propio, que se ha iniciado un movimiento muralista superior.

ARTE LATINOAMERICANO

Julio Carrasco afirma que tiene la gran responsabilidad de representar a los artistas y particularmente a los artistas latinoamericanos, al ser nombrado presidente del Consejo Internacional de Artistas Plásticos, Gráficos y Fotográficos del mundo. Dijo que para su satisfacción ya nació la Sociedad Dominicana de Autores Plásticos, por la que los artistas dominicanos estarán protegidos y se respetará su derecho moral y patrimonio sobre su obra.

Asimismo, informó que en éste ha retomado el trabajo de un movimiento lúdico que fundó con una aspiración legítima, a fin de que con los años se constituya en un movimiento netamente latinoamericano.

«Pensé que existía el momento y la mentalidad de los artistas para crear o generar un movimiento ante tanta violencia, basura y podredumbre, pues no se puede hacer un arte que no sea un canto a la vida. Creo que el siglo XXI no es para deformar ni descomponer la realidad, sino para rescatarla, y los artistas tenemos que hacer futuro, aceptar el arte, pero no para contemplarse y tener una actitud pasiva, sino para hacer del arte parte de tu vida cotidiana».

FICHA

Julio Carrasco es pintor, poeta, amante de la literatura, defensor de la naturaleza y ecologista, que ha convertido el arte mural en el punto central de su vida.

Estudió ingeniería química, filosofía y fue profesor durante 14 años. Actualmente imparte cursos sobre muralismo en universidades de distintas partes del mundo y para estudiantes avanzados de escuelas de arte, insistiendo en que los alumnos saquen el mayor provecho a esa aptitud que tienen para plasmar.

También forma parte del Movimiento de Defensa de la Biodiversidad Cultural, una constelación institucional que se instituyó en Canadá, y a partir de ahí se han hecho planteamientos para que las grandes instituciones internacionales entiendan que hay que cuidar la diversidad cultural de nuestros países. El muralista mexicano confiesa que lo que más le ha llenado es ser pintor.