El arte de saber conversar en la mesa

El arte de saber conversar en la mesa

Las relaciones interpersonales se fundamentan en una buena conversación y este intercambio cortés se logra al sentarse a comer

En familia, con compañeros de trabajo, amigos o clientes, las comidas no son sólo una forma de alimentar el cuerpo sino también el alma. Los requisitos básicos para el éxito de una conversación o una buena sobremesa son los siguientes:

Evitar elementos externos que interfieran en la conversación: televisor, radio, ruido ambiental y, por supuesto, teléfonos móviles. Procurar hablar con los distintos compañeros de mesa y no centrar la conversación en uno solo. Aunque en nuestra cultura es frecuente que en una mesa se desarrollen varias conversaciones a la vez y entrecruzadas, no es la mejor forma de conseguir una tertulia agradable. A todos nos gusta ser el centro de atención y que nos demuestren lo importantes que somos para los demás. Entonces, la primera norma del buen conversador es interesarse por temas que gustan o afectan al otro, con discreción y, sobre todo, escuchando muy atentamente.

Además, tiene que ser una aportación equilibrada por las dos partes. De lo contrario, se convierte en un monólogo. Uno habla y el otro come: normalmente el que acapara la conversación no se da cuenta de lo aburrido que resulta para el interlocutor. Los temas deben ser diversos: de lo cotidiano a algo trascendente.