Efervescencia turística de Las Terrenas

Efervescencia turística de Las Terrenas

A los inicios de los años de la década del 70 del siglo pasado nos quedábamos maravillados de la imponente vista de la bahía de Samaná, al transitar por la carretera construida durante el primer gobierno del doctor Balaguer, y al llegar a Las Terrenas, un pueblo de pescadores y de una tímida agricultura, la belleza de tantos kilómetros de playa de primera nos cautivaba y estimulaba a la misma.

A 40 años de esas primeras visitas a Las Terrenas constituye una increíble admiración sumergimos en el dinamismo de una comunidad, que vibra en su desarrollo con sus calles y playas repletas de gentes de todas las nacionalidades.

La conclusión de la carretera Juan Pablo II, que ha acercado a la capital a la península de Samaná, es el poderoso incentivo para que cada vez más personas se sientan atraídas por las bellezas de la península, y en especial a lo que Las Terrenas exhibe en todo su esplendor.

Centenares de extranjeros descubrieron, primero que los dominicanos, el magnetismo de Las Terrenas, y desde finales de la década de los 80 del siglo pasado, comenzaron a llegar para establecerse como residentes, para luego ser los emprendedores empresarios que han apuntalado los atractivos en que no solo es la arena blanca de las playas, sino las buenas comidas y los lugares de esparcimiento.

El turismo inmobiliario es ahora el puntal que ha sembrado sus raíces en la comunidad. Imponentes complejos de apartamentos de todo tipo y precios son adquiridos por nativos y extranjeros para tener un lugar para disfrutar de la naturaleza y del Océano Atlántico.

Una publicación semana1 “L.T.7” ofrece un panorama vivo del dinamismo de la comunidad, al incluir en sus páginas, artículos y anuncios escritos en español francés, inglés y alemán, dando evidencias de la universalidad de la población que reside en esa dinámica comunidad, amenazada de quedarse atrapada por el oeste y el este, si se materializa el plan de darle acceso a la playa a importantes proyectos inmobiliarios.

Hasta ahora se cortó el acceso desde Las Terrenas a Playa Bonita, cuando edificios de apartamentos y calles privadas, obligaron a todos utilizar un desvío de varios kilómetros para acceder a la zona de Cosón y de Playa Bonita. Algo similar se pretende hacer con la carretera a El Limón-Rancho Español-Samaná, que se desviaría lejos de importantes proyectos inmobiliarios a los que les otorgaría el uso exclusivo de una buena porción de la playa. Ya Politur prohíbe el acceso.

Indudablemente Las Terrenas supera en belleza y atractivos a los demás polos turísticos. Los del Este sufren la avaricia de la naturaleza con sus bosques secos, que solo el ingenio humano ha sido el responsable de crear los resorts más atractivos que, a nivel mundial, ha impulsado el turismo criollo.

Con la terminación del Bulevar del Atlántico, el viaje desde la capital a Las Terrenas será más rápido dejando atrás los riesgos de la vía actual. Así mismo, la terminación de la carretera desde Las Terrenas-EI Limón-Samaná se facilitará el acceso a toda la región, en donde el salto de El Limón fortalecerá sus atractivos y más visitantes acudirán para disfrutar de la majestuosidad de su caída.