Educación: un reto cualitativo

Educación: un reto cualitativo

Cuando el Estado invierte sumas cuantiosas bajo la convicción de que la educación es el motor del progreso, debe asumir un compromiso con la calidad enfocado en la enseñanza como tal y la preparación y condiciones de su precursor por excelencia, que es el maestro. En nuestro país, la inversión del 4% del PIB en educación, tiene que conjugase con reto de optimizar la preparación del maestro, pero a la vez dignificar su condición de vida con salarios justos, acordes con su papel social.

Del tema educativo hablamos con el doctor Paulo Speller, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), y Catalina Andújar Scheker, directora nacional de la misma institución, y esto nos permitió actualizar conceptos sobre la relación maestro-estudiante-enseñanza y los compromisos de calidad implícitos en ella. Ambos fueron los invitados del almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio.

Es fundamental que al incrementar la inversión en educación, se cuente con la estructura adecuada para ejecutar con suma transparencia los fondos, y dirigirlos hacia los aspectos claves de la enseñanza. Y es fundamental, también, que esa inversión contemple poner las tecnologías modernas al servicio de profesores y estudiantes para impulsar la enseñanza. Y tener en cuenta siempre que el factor cualitativo es insoslayable.

CARGA FISCAL Y CALIDAD DEL GASTO 

Hay que ser muy cauteloso al medir la carga fiscal de un país como el nuestro, con un régimen tributario basado en los impuestos regresivos, que soslaya las cargas directas a los grandes ingresos y capitales, y que padece un gasto público de cuestionable calidad y tasas de evasión impositiva más elevadas de lo razonable. Para hablar de la necesidad de cambios en la estructura fiscal hay que comprometerse a hacer las correcciones tributarias que justifican la imperiosa necesidad de un pacto fiscal.
Un estudio de la firma Llorente &Cuenca nos ubica entre los países de América Latina que tienen una carga fiscal baja, a pesar de las reformas tributarias que el país ha implementado. Y sería interesante saber si ese estudio toma en cuenta distorsiones como la enorme economía informal, cuyo nivel de evasión es difícil cuantificar.