Educación necesita dinero y que maestros rindan más

<P>Educación necesita dinero y que maestros rindan más</P>

Una mejoría de la educación dominicana pasa, necesariamente, por una mayor inversión financiera y por un mayor rendimiento laboral de los maestros, establece un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo. El documento del BID, entregado recientemente al Gobierno, consigna que para mejorar la educación hace falta eficiencia interna, calidad educativa, monitoreo, evaluación y rendición de cuentas y financiamiento. En los últimos años, dice, se ha invertido poco en una educación de calidad para los maestros.

Los recursos que se destinan al sistema educativo de la República Dominicana son bajos en relación al resto de la región e insuficientes para garantizar una educación de calidad.

Durante la  década de 1960  el gasto en educación fue, en promedio, un 3% del Producto Interno Bruto (PIB), pero de ahí en adelante disminuyó,  con una recuperación entre los años 1978 y 1979, hasta llegar a 0,97% del PIB en 1991.

Con el movimiento que implicó el Plan Decenal para la Educación, en 1992, se inició un período de recuperación del gasto en educación.

La Ley General de Educación número 66-97, sancionada en 1997, establece que el Presupuesto educativo debería ser, por lo menos, el equivalente al 4% del PIB del año anterior a la ejecución del presupuesto o al 16% del presupuesto nacional, el monto que fuese mayor.

Sin embargo, en ningún año después de establecida esta condición el país ha llegado a estos niveles mínimos de inversión pública, por lo que  ha alcanzado un pico de tan sólo 2,93% del PIB, en el 2002.

Con la crisis económica de 2003-2004, este nivel disminuyó, y aunque volvió a aumentar  luego se redujo en 2008.

Esa relación esta contenida en  “La ruta hacia el crecimiento sostenible en la República Dominicana. Fiscalidad, Competitividad, Institucionalidad y Electricidad”, una publicación realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Ese informe está basado en los trabajos de investigación realizados y en las consultorías contratadas por el BID, que  se llevaron a cabo entre enero de 2008 y marzo de 2009.

En el capítulo  sobre el sector educación se explica que  en los últimos 15 años el sistema educativo del país  ha avanzado  en materia de cobertura en todos los niveles educativos, y ha enfrentado con éxito moderado el problema de la sobreedad.

Gasto  por debajo.  Según la  publicación el gasto educativo con relación al PIB  está por debajo de casi todos los países de América Latina,  donde el promedio de inversión educativa fue, en el 2005, de 4,6%.

Igualmente se plantea que en los últimos años se ha invertido poco en una educación de calidad para los maestros, y casi nada para garantizar el buen funcionamiento de las escuelas de acuerdo con un modelo de gestión centrado en el aprendizaje.

Principales retos.  No obstante, el BID señala que no se puede negar que se han producido avances significativos en los últimos años mediante intervenciones que tienden a ampliar el acceso, mejorar la equidad y aumentar la calidad de la educación inicial, básica y media. Dice esas acciones son   insuficientes y queda mucho por hacer.

Cita entre los cuatro retos más importantes que enfrenta la educación: eficiencia interna, calidad educativa, monitoreo, evaluación y rendición de cuentas y financiamiento.

Poca  calidad educativa. El informe explica  que la calidad de la educación, medida utilizando evaluaciones nacionales, deja mucho que desear.

Cita que los estudiantes dominicanos sacan las notas más bajas en comparación con sus pares latinoamericanos, la infraestructura escolar es limitada, está saturada y tiene consecuencias negativas en el horario escolar, la profesión docente tiene poco prestigio y el sistema de formación de maestros está desarticulado.   

Recomendaciones.  Sobre la base del  diagnóstico realizado y los lineamientos de política educativa contemplados en el Plan Decenal 2008-2018,  se recomienda al sector educativo nacional concentrar esfuerzos durante los próximos años en la mejora de los aprendizajes.

Esto  supone, según el informe,  la formación de personal directivo, docente y técnico competente.

Se considera importante para la mejora de los aprendizajes  la eliminación progresiva de múltiples gestiones en un mismo plantel y la disminución de tandas, en particular,  nocturna.

Además de la reorganización de los recursos humanos es indispensable una fuerte inversión en infraestructura educativa y seguir con los trabajos de rehabilitación de las que actualmente se encuentran en malas condiciones por sobreuso. También se debe intensificar  y acelerar las acciones relativas a  implantar el estatuto docente.

Ninguno de esos objetivos puede alcanzarse  sin que el país realice un significativo compromiso fiscal para poder dotar al sector de los recursos necesarios para impactar positivamente en la calidad y eficiencia educativa.

El informe refiere además que  llegar al 6,82 del PIB para el 2018 es muy ambicioso, por lo que es importante analizar y monitorear las implicaciones fiscales de las metas de resultados de cobertura y eficiencia interna. Además, tomar en cuenta todo eso en términos del  porcentaje estimado del PIB.