Economía y negocios en el año 2006

Economía y negocios en el año 2006

POR JOSÉ LUIS DE RAMÓN
1 de 2 Introducción

Vamos a ver si podemos sacar algunas conclusiones prácticas para nuestros negocios de esta partida de ajedrez en que se ha convertido la situación económica en el inicio de 2006.

Hay muchos elementos a considerar: elecciones congresionales y municipales en mayo, una seudo reforma fiscal que nos cambia el código tributario pero nos mantiene selectivamente la comisión cambiaria; cifras «optimistas» sobre el crecimiento de la economía; deslizamiento de la tasa de cambio; aplazamiento de la entrada del TLC; tormenta de aumentos de precios al consumidor post reforma y aumento de la tarifa eléctrica…

1. Elecciones y equilibrio macroeconómico

Es admirable el compromiso de este gobierno con la estabilidad macroeconómica y el celo desplegado para cumplir el acuerdo con el FMI. Me parece que el comportamiento del gobierno, aún en presencia de las elecciones, seguirá esta línea.

La diferencia con el 2005 estará en una agresiva campaña de pequeñas obras públicas en las provincias, que aumentará el gasto fiscal y los subsidios, especialmente el de la electricidad, por motivos político-electorales.

La contraparte, para que la inflación no se dispare ni la tasa de cambio se deslice más, deberá estar en una política monetaria muy restrictiva por parte del Banco Central (BC), especialmente después de los «excesos navideños» cometidos en diciembre 2005, cuando aumentó la emisión en más de RD$l0,000 mm (13% en un mes, más de tres veces lo que aumentó en todo el año).

Lo triste es que este aumento fue por no anticipar el retiro estacional de la banca comercial en diciembre de sus depósitos a corto plazo…y además salir a comprar reservas internacionales, en la antesala de la entrada en vigor de la reforma fiscal.

Esta expansión monetaria a destiempo refuerza la subida de precios, que se derivaba obligatoriamente del nuevo paquetazo fiscal.

2. La tasa de interés

Hay una variable que me viene llamando poderosamente la atención: la tasa de interés. El año 2005 ha sido malo para los tenedores de depósitos en RD$.

El segundo semestre ha sido fatal ya que las tasas de interés locales han sido menores que en el primer semestre y es cuando se ha presentado la devaluación.

La presión sobre la tasa de cambio, que está en la frontera de RD$ 35.00 por dólar cuando escribo estas líneas, refleja en parte esta situación. A la gente no le gusta perder dinero. Si el Banco Central (BC) fuera libre, no se lo pensaría dos veces y subiría agresivamente la tasa de interés, para responder a las cifras de crecimiento económico que publica, al aumento en las tasas de interés en los Estados Unidos, y para prevenir inflación (que se supone es su misión).

Pero el BC es el «consumidor» de depósitos más grande del país y las alzas de la tasa de interés aumentan exponencialmente el déficit cuasi fiscal.

Los valores en circulación del BC ascienden a RD$140,204 mm de los cuales RD$120,435 mm son Certificados de Participación del BC (CPBC). Sin expandir la emisión monetaria, en un cálculo simple, un aumento en la tasa de interés de los CPBC a 18% significaría RD$6,000 mm más de déficit cuasi fiscal. Sin embargo, el BC tiene una salida fácil y conveniente económicamente, (aunque no le haga mucha gracia, ya que está orgulloso de sus reservas): Vender unos US$148 mm en el mercado durante el primer cuatrimestre del año (discrecionalmente, para evitar especulación), bajar el nivel de CPBC y aumentar tranquilamente la tasa de interés.

Por otra parte, si los depósitos de corto plazo de la banca no regresan pronto al BC, conviene vender otros US$200 mm de reservas para retirar RD$7,000 mm de liquidez en enero y llevar la emisión a RD$85,000 mm, especialmente cuando el multiplicador del M1 ha venido acelerándose.

Vender estos US$148 mm no debe ser problema cuando se tienen reservas brutas de US$1,916 mm, mucho más de lo exigido por el programa con el FMI. Esto es menos de lo que se compró en diciembre.

Además, va en la dirección de la necesidad electoral del gobierno de mantener baja/estable la tasa de cambio. Y reduce el riesgo de que el dique no se rompa en lo que finalmente nos decidimos a aportar recursos para empezar a desmontar esta deuda a corto plazo.

Conclusión: El BC puede, sin gran costo, mantener una política restrictiva de liquidez, aumentar las tasas de interés sustancialmente y mantener bajo control el déficit cuasi fiscal.

Recomendación: Negocie con la banca esperando alzas en la tasa de interés: alargue plazos, amarre tasas a cambio de negocios complementarios. Pero no se dolarice, que las empresas no son para especular!