Duro trabajo para lucirse en el Oscar

Duro trabajo para lucirse en el Oscar

HOLLYWOOD, EEUU (AFP).- Antes de que levante el telón del Oscar, las estrellas se someten a un verdadero maratón: corren tras estilistas, se rocían oxígeno facial, toman baño de leche para desintoxicar la piel y no olvidan el último pinchazo de botox para las arrugas y en las axilas para evitar sudar.

Actrices como Charlize Theron, Reese Witherspoon, Keira Knightley o Rachel Weisz tienen que lucir impecables cuando lleguen a caminar por la alfombra roja más famosa del mundo ante cientos de millones de telespectadores que desean ver quién va a ganar los premios más gordos del cine.

Por eso, cada año la gente más linda de Hollywood deja todo en los gimnasios, se somete a sesiones de desintoxicación hasta de uñas, se hacen los más diversos experimentos en sus cabelleras, se ponen en las manos de los mejores maquilladores y dan con los gurús de la moda más reconocidos para llegar al Teatro Kodak.

Los últimos tratamientos de belleza que pusieron a prueba para combatir cualquier signo de vejez fueron unas máscaras faciales costosas a base de caviar y al mejor estilo Cleopatra, baños de leche, que aseguran limpia la piel atacando las células muertas.

Todos éstos pasaron a ser los pasos ineludibles y más comunes este año entre las actrices antes de deslizarse sobre el cuerpo los vestidos del diseñador escogido para la noche más importante de Hollywood.

Otro paso es aplicarse una cierta cantidad de gotas rejuvenecedoras en las casas de los mejores cirujanos plásticos, las cuales dan más luminosidad al rostro, facilitan el trabajo del maquillaje final y potencian los contrastes de luces que necesitan para dejarse enfocar por las cámaras que transmiten el evento a mil millones de personas en el mundo.

“Todos quieren aparecer grandiosos en la alfombra roja”, afirmó la doctora Jessica Wu, una dermatóloga de unos de los suburbios más exclusivos de los Angeles, Brentwood, que recibe una ola de visitas de las invitadas a los Oscar cada año buscando unas gotitas de botox.

Esta droga, derivada del veneno mortal botulinum, se ha convertido en un popular medicamento contra las arrugas que contiene un nanogramo (ng, 1.000 millonésimas de gramo) de toxina butólica, la cual funciona paralizando los músculos en donde se inyecta, evitando la aparición de arrugas en el área.

Pero también se inyecta en las axilas de las lindas chicas para evitar que la transpiración natural de sus cuerpos manche los vestidos de 20.000 dólares, casi siempre prestados por grandes diseñadores sólo para la ocasión.

“Con todas las cámaras enfocándote, y todo el mundo mirando, sería como mucho si alguien le da un ataque de sudor, uno definitivamente no desea manchar el vestido de alta costura”, explicó la doctora en el sitio web luxuryfashion.com.  

Una inyección de Botox en la axila, que afirman es bastante doloroso, bloquea temporalmente las glándulas sudoríparas entre cuatro a seis meses.

Todos los salones de mayor prestigio en Los Ángeles están con agenda llena los días de los Oscar, porque las actrices e invitadas se hacen todo tipo de tratamientos, entre ellos el rocío de oxígeno facial con una serie de técnicas que se han hecho conocidas por haberle traído resultados tan obvios a Madonna, entre otras.

El llamado mago del pelo, Juan Juan de Beverly Hills, también está sin citas, y es que es el padre de haber puesto a brillar las cabelleras de estrellas como Julia Roberts, Gwyneth Paltrow y Hilary Swank a lo largo de la alfombra roja, todo un desfile de estrellas y marcas.