Dormitorios un espacio para la relajación

Dormitorios un espacio para la relajación

POR CLARA SILVESTRE
Lo ideal, en cualquier ambiente de la casa, es aprovechar al máximo el espacio, acomodando cada lugar a sus necesidades. Pero lo cierto es, que en muchas ocasiones se reserva tiempo para decorar, acomodar o ambientar áreas de visita, y las más reservadas se dejan arropar por el descuido.

Ahora que los niños y jóvenes están en casa, podría ser un tiempo excelente para arreglar y acomodar en familia esos espacios dedicados al descanso.

Un punto clave para convertir ese lugar en un verdadero espacio para la relajación es no recargar la misma con piezas innecesarias, y optar por muebles y cajoneras en donde se pueda guardar todo y alejar lo que pueda “oler” a desorden.

Otro aspecto también importante sería acertar adecuadamente en la elección de los muebles auxiliares y complementos. Si el espacio es mínimo, se podría colocar una cajonera debajo de la cama o unos contenedores plásticos para guardarlas.

Para aminorar los objetos en las mesitas laterales podría colocar en vez de lámparas, unos apliques de pared o unos focos incorporados a la cabecera de la cama, si es posible.

Las propuestas modernas en decoración apuestan a un mínimo de elementos y a una simplicidad que suele marcar diferencias en los ambientes. Es por ello que, antes de comprar cualquier mueble, será conveniente determinar si realmente lo necesita, si hay espacio para el mismo y, si real y efectivamente sería una verdadera solución.

Los baúles siempre han sido tomados en cuenta, especialmente cuando se dispone de poco espacio, porque además pueden utilizarse como sillón o mesa auxiliar. Las tiendas cuentan con modelos artísticos y decorativos, lo que le podría resultar una pieza interesante en el dormitorio,

Es importante que antes de comprar cualquier pieza o mueble, tome en cuenta principalmente su valor utilitario, y por otro lado, sí en realidad le agrada y le gusta tanto la pieza como para quererla tener en su casa, pues a muchas personas les ocurre que se apasionan por algo en las tiendas y luego cuando llegan a la casa se dan cuenta que no contaban con el espacio necesario para ubicarlo, no le resultaba útil o en realidad no le gustaba tanto.