¿Dónde va a parar el dinero del erario?

¿Dónde va a parar el dinero del erario?

De 7 a 9 de la mañana, más o menos; de 11 y media de la mañana a la una del mediodía; de 2 a 3 y media de la tarde y de cinco a 7 y media de la noche, la ciudad colapsa.

Cualquiera no se atreve a pensar que el gobierno tiene interés en que haya grandes y prolongados tapones para que los automovilistas consumamos más combustible y obtener mayores ingresos por los altos impuestos a los combustibles.

Si llueve, que Dios nos tome confesados, no hay forma de que un automovilista  escape de una inundación en cualquier calle, en uno y otro de los elevados, en cualquier paso a desnivel ya sea en la Duarte o en la Tunti Cáceres.

Años atrás se ahogaron varios miembros de una familia que acudió a buscar parientes al aeropuerto y debajo del paso a desnivel de la avenida Duarte había cinco o seis pies de agua acumulada. El agua no se veía, era una mañana de mucho agua y nublado. La alcantarilla estaba tapada. El vehículo tenía ventanas eléctricas y no pudieron salir.  El caso nunca se trató como un homicidio ¿involuntario? ¿Qué autoridad es responsable de que no se repita una tragedia como la que rememoro? 

Un inventario de las calles de Santo Domingo que se inundan y  convierten en ríos, algunos de fuertes corrientes que se llevan a cualquier peatón, demostrará cómo esta ciudad carece de autoridades responsables a quienes les duela la gente, su vida y su economía.

Son dignos ejemplares de la picaresca española, convertidos en altos funcionarios, actúan, viven y disfrutan, sin que les importe la suerte de los gobernados.

La irresponsabilidad es tal, que si durante la construcción de un edificio una grúa crea un hueco al apoyarse, no sólo no le importa a ninguna autoridad sino que tampoco le preocupa.

El hoyo adquiere vida. Germinan yerbas malas en su interior y nadie sabe cuántas personas introducen inadvertidamente pies y piernas y sufre daños físicos. Tampoco hay datos estadísticos sobre cuántos vehículos rompen piezas al caer en el hueco.

Miles de familias construyen a orillas de ríos, en laderas de suelos que ceden al primer aguacero, sin que intervenga ninguna  autoridad porque entienden que resuelven el problema con refugios y traslados de damnificados.

Es bueno preguntar ¿Qué ha hecho el Ayuntamiento del Distrito Nacional con el mismo presupuesto, menor área territorial y no ha  resuelto un solo problema?

Los funcionarios del gobierno nos mienten, saben que nos mienten, pero no nos engañan.