Dice sistema educativo es un fraude

Dice sistema educativo es un fraude

POR MARIEN A. CAPITAN
El presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier, aseguró ayer que la educación dominicana es deficiente y que, por tanto, el sistema educativo es casi un fraude. Tras señalar que se atreve a decir que es deficiente a todos los niveles y en todos los sectores, Rosario Candelier afirmó que la situación es tan penosa que un bachiller de hace cincuenta años es superior a un licenciado de ahora, en términos de formación y de conocimientos.

“Antes había una formación más rigurosa, mayor exigencia en las mismas escuelas y eso da sus resultados. Cuando tú tienes un maestro que te exige, automáticamente tú rindes más”, expresó.

Lo más lamentable de esto, apunta Rosario Candelier, es que este descenso surja justo cuando hay más recursos económicos, más posibilidades técnicas y un mayor avance a nivel mundial.

El académico dice creer que es posible mejorar el sistema educativo por medio de una mayor capacitación del magisterio. Para lograrlo, agrega, habría que mejorar los sueldos de los maestros.

“Mucha gente con vocación al magisterio no acude a él porque siente que no recibe el estipendio necesario para vivir. Es natural, entonces, que quiera irse a otra área”. 

UNA CULTURA MUY POBRE

Por otro lado, Rosario Candelier se quejó de que la sociedad tiene una gran deficiencia en la expresión lingüística, producto de la pobre realidad cultural que se vive en el país. “Eso está revelando el estadio en el que se encuentra el desarrollo cultural dominicano, que no es halagador. Por ejemplo, en términos de conocimiento del vocabulario se aprecia una pobreza léxica increíble”.

Al hablar de rezones, Rosario Candelier le echa las culpas al escaso hábito de lectura y la poca formación que se da en las escuelas. También a la falta de valores de la sociedad y el desinterés que tienen en esta área la mayoría de los ciudadanos, quienes entienden que el desarrollo intelectual no ocupa un lugar prioritario sino la acumulación de dinero.

Tras apuntar que en cuanto a las expresiones existe una gran deformación fonética, Rosario Candelier sostuvo que mucha gente utiliza expresiones que son inadecuadas.

Pasando a la escritura, Rosario Candelier dijo que hay deficiencias por el mal manejo de la sintaxis. “Si apreciamos nuestra realidad lingüística, realmente el panorama es deficiente. Es mucho lo que habría que mejorar y mucho lo que hay que contribuir para transformar esa realidad lingüística. Eso, naturalmente, es una preocupación de la Academia Dominicana de la Lengua porque nuestra misión está centrada en ello”.

Respecto a las soluciones, Rosario Candelier apuesta por dos: fomentar el hábito de lectura y mejor la formación del magisterio dominicano.

Para hacer algo al respecto, Rosario Candelier explica que en cuanto cuenten con los recursos crearán el Centro de Investigación Lingüística, que estudiará el idioma y hará el Diccionario de Dominicanismos; y el Centro de Formación Lingüística, en el que ayudarán a los maestros a elevar su nivel cultural.

Es que, indica Rosario Candelier, es importante que la gente entienda que quien escribe o enseña debe conocer su lengua. “Son muchas las cosas que hay que conocer para usar adecuadamente la palabra. El conocimiento del lenguaje requiere estudio, requiere una disciplina y unas lecturas permanentes para que así se desarrolle la conciencia lingüística. Muy pocos hablantes tienen conciencia del lenguaje”.

LA PRENSA NO ES EJEMPLAR

Cuando se piensa en escribir se cuestiona bastante el área periodística y se dice que es una de las que utiliza el lenguaje. Rosario Candelier, sin embargo, no es tan duro con la prensa local. “No es el peor sector. Entre los mismos periodistas hay curiosidad por la palabra, sienten la necesidad de mejorar. Es cierto que no es un sector ejemplar, pero no es el peor de los sectores”, afirma al tiempo de decir que no sabría decir en qué área se escribe peor.

Pasando a los reproches, Rosario Candelier tiene uno para la prensa: el que se hayan dejado de publicar los suplementos que estaban dedicados exclusivamente al área cultural.

Cuestionado en torno a la literatura que se hace en el país, Rosario Candelier entiende que está en un buen momento. El único problema, subraya, es que aquí no haya condiciones para que la gente se dedique a la literatura y pueda vivir de ello.

Dejando este tema de lado, Rosario Candelier habló acerca de las cosas que hace la Academia. Entre ellas, tienen un plan de coloquios y un programa de jornadas poéticas que se desarrollan en diversos puntos del país y cuentan con la participación de poetas locales y académicos.