Diccionario reconstruirá miles de palabras

Diccionario reconstruirá miles de palabras

Madrid (EFE).- La Real Academia Española pone en marcha estos días uno de sus proyectos más ambiciosos, el Diccionario Histórico de la Lengua Española, que en su primera etapa, de quince años de duración, reconstruirá el pasado de más de 120.000 palabras y facilitará la comprensión adecuada de los textos de otros siglos.

En una entrevista con EFE, el director de este proyecto, el académico José Antonio Pascual, explica que este Diccionario se hará en colaboración con las demás Academias de la Lengua de los países de habla hispana, pues “no se podría concebir esta obra sin la contribución” de ellas, ya que hay que reflejar “la evolución del español en América”.

Será, por tanto, “un proyecto panhispánico” como todos los que ha desarrollado la Real Academia Española (RAE) en los últimos años, desde el Diccionario académico hasta el de Dudas, publicado recientemente, o la nueva Gramática, que verá la luz en 2007.

Pascual consideró “esencial” este Diccionario porque sin él el español sería “una lengua de segunda” y destacó el elevado grado de colaboración que la Academia está encontrando en instituciones extranjeras y españolas relacionadas con este tipo de proyectos.  Esta gran obra, que tendrá unos doce volúmenes y podrá consultarse en Internet, cuenta con el apoyo expreso del Gobierno español y su financiación procederá en buena medida de los fondos estatales, a razón de 1,4 millones de dólares al año.

*Cuándo la palabra “talento” en español adquiere el significado de inteligencia y no de voluntad? *En qué siglo entra el galicismo “duela” para referirse a las tablas de las cubas de las bodegas?

Si las imágenes eran de “palo” en el XVI y en la época del escritor español Benito Pérez Galdós se hablaba de “escalera de palo”, *cuándo esa voz ha ido perdiendo el valor de madera, salvo en expresiones como “cuchara de palo” o el refrán “en casa del herrero, cuchillo de palo”?

Todas esas preguntas encontrarán debida respuesta en el nuevo Diccionario Histórico que la RAE empieza a elaborar ahora y que reflejará la evolución del significado del conjunto de palabras de la lengua española desde el siglo IX, en el que los textos latinos ya contenían voces en romance, hasta nuestra época.

En la actualidad se habla de “aderezar la ensalada”, pero no se adereza una persona para salir a la calle, pero sí se hacía en el XIX, y en el XVIII “te aderezaban la cama”.

El Quijote “aderezaba la lanza” y en tiempos de Miguel de Cervantes “aderezaban los caminos”, comenta Pascual, coautor, junto con Joan Corominas, del “Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico”.

El nuevo proyecto de la Academia permitirá saber cuándo dejaron de usarse determinadas voces y surgieron otras y dará información sobre la evolución de los sinónimos.

Así, se verá que la expresión “tener lugar” ha ido sustituyendo a verbos como “suceder”, “ocurrir”, “acontecer” o “acaecer”.

“Sin una obra como ésta no se puede entender nuestra literatura y, también, los usos actuales de las palabras”, añade el académico, quien ilustra su afirmación con otro ejemplo: “Ahora se ‘despegan los labios’, pero en el Quijote ‘se desplegan’ porque ‘desplegar’ significaba ‘desclavar’”.

 El de ahora es el tercer intento de sacar adelante el Diccionario Histórico.

El primero fue antes de la Guerra Civil española (1936-1939) y la idea partió de Ramón Menéndez Pidal.

Después de la contienda, se encargó Rafael Lapesa de retomar el proyecto, pero “como los medios eran muy limitados”, señala Pascual, sólo llegaron “hasta casi el final de la letra ‘A’ e iniciaron también dos fascículos de la ‘B’”.

El gran Banco de Datos de la Academia, en especial el Corpus Diacrónico del Español (CORDE), es la fuente principal que se utilizará para el Histórico.

De los 300 millones de registros con que cuenta el CORDE, se preseleccionarán 50 millones, que será el número de palabras que barajen los expertos para elaborarlo.

Pascual lleva ya un tiempo liberado de sus tareas docentes (es catedrático de Lengua Española) para dedicarse a la preparación de esta obra.

Sin embargo, es en estos primeros días de enero cuando lanzará “una OPA hostil”, dice bromeando, y comenzará a seleccionar a los veinte especialistas que participarán en esta primera fase. En cuatro meses espera que “el equipo esté funcionando”.