Dialogo con
Hernán Rivera Letelier

“Yo soy un contador de historias”

<STRONG>Dialogo con <BR>Hernán Rivera Letelier</STRONG><BR>“Yo soy un contador de historias”

Con un piropo a la República Dominicana comenzó  el ameno diálogo con este escritor chileno. Ya, a través de sus textos, lo habíamos percibido como un ser fuera de lo común y,  en exceso, creativo, pues entre tantas historias que narrar él escogió la de un vagabundo que  creía ser la reencarnación de Jesús y que como acólitas tenía a prostitutas. 

Pero una vez en su presencia descubrimos también lo simpático que es, una simpatía que no es “empalagosa”, sino una especie de  ángel, de esos que poseen algunos artistas,  y que denota la presencia de un don especial.

  MU: ¿Qué tal su estadía en República Dominicana? ¿Es esta la primera vez que viene?  HR: Esta es mi primera vez aquí y con gusto me quedaría a vivir toda la vida. Me encanta la gente relajada, alegre, amable… y aquí hasta los guardias de seguridad del aeropuerto se diferencian de los del resto del mundo porque te dan una sonrisa desde que llegas.

Después de escuchar el piropo, queremos saber cómo llega al mundo de la literatura y al hacerlo nos da la respuesta más sorprendente que hemos escuchado.

 “Por hambre. Mi primer poema lo escribí para un concurso de radio en el que el premio era una cena. Recuerdo que eso fue en una época  en la que  andaba de hippie por la vida. Duré cuatro o cinco años con una mochila en el hombro   y llegó un momento en que no tenía qué comer. Concursé y gané, después de ahí no me paré de escribir. 

    MU: ¿Qué recuerda de ese, su primer poema? HR: Honestamente recuerdo poco. Sólo que era un poema de amor inspirado en una morena que conocí en el desierto cuando me fui a caminar y de la que me enamoré locamente.

    MU: ¿Siente usted que esta es su vocación? HR:  Es un destino. El arte no es una carrera, es un destino y para vivirlo hay que tener vocación. Es un simple destino y en sí no implica éxito o fracaso. Yo escribí 25 años sin que nadie me conociera y  si mañana no me publican más, de todos modos yo seguiré creciendo y haciendo lo mismo: escribir.

MU: ¿Y qué hizo la diferencia entre que le publicasen y no? HR: Escribir una novela de putas ambientadas en el desierto. Se  llama “La reina Isabel cantaba rancheras” y  ni yo mismo me explico porqué tuvo tanto éxito.

 Un escritor sin muchas pretenciones.  Al leer el título de su reciente novela: “El arte de la resurrección” y luego ver que el protagonista es un vagabundo que se cree la reencarnación del Hijo de Dios uno podría percibir cierta crítica social o religiosa,  quizás algún trasfondo político histórico.  Pero Hernán pone fin a cualquier especulación al señalar que al escribir lo único que persigue es contar la historia de la mejor manera posible y que todo lo demás que se encuentra en sus libros es parte del lector.

      “Yo no busco temas, dejo que ellos vengan a mí”, aclara.

 El arte de la resurrección.  Uno de los argumentos literarios más originales es el que plantea Hernán en este libro. En él narra la  historia real de Domingo Zárate Vera, más conocido como el Cristo de Elqui, quien desde los treinta tres años predica por las tierras chilenas creyendo ser Jesús.

   MU: ¿Qué le motivó a publicar este libro? HR: Me motivó el personaje. El Cristo de Elqui me persigue desde que tenía cuatro o cinco años de edad y comencé a oír su historia. Cuando comencé a escribir se me apareció en tres novelas, por lo que no me quedó más que contar su historia. ¡Se me impuso!

MU: ¿El proceso para escribirlo fue fácil o difícil? ¿Qué tiempo le llevó? HR: Fueron dos años y medio. El proceso no fue fácil pero este es el más  placentero de todos mis libros. Siento que era el indicado para escribirlo porque tenía el tono del profeta, pues mi padre fue predicador y yo lo acompañe desde chico. Además la biblia era el único libro que había en mi casa y yo viví en un desierto. ¡Estaba todo dado!

   MU: ¿Se siente satisfecho con el resultado del libro? HR: Cuando estaba escribiendo el libro sí, cuando terminé no, pero entiendo que la obra perfecta no existe porque el hombre es imperfecto.

 MU: ¿Cómo se sintió al ganar el Premio Algaguara de novela 2010?  HR: Este es uno de los premios más importantes de mi carrera, pero no tan importante como el de la cena (Sonríe). Me alegró, aunque el día que lo supe no hice nada especial, eso sí me sentí flotando. 

Las frases

Al escribir lo único que busco es contar la historia de la mejor manera posible.  Escribo cómo  hago el amor:  cuando me dan ganas, mucho y sin horario”.

El desierto es mi gran personaje. Aparece en casi todas mis novelas.  Soy un zorro del desierto,  un contador de historias, obrero de las letras”.

La novela ganadora

Argumento

El Cristo de Elqui, es un vagabundo que se cree la reencarnación de Jesús.  Un día conoce una prostituta que venera a la Virgen del Carmen y a la que sus clientes consideran una verdadera creyente. Se llama Magalena Mercado. Él  quiere hacerla su discípula y amante. Pero ella  hizo una promesa a la Virgen y no puede dejar su trabajo. El   Cristo se instala a su lado   y, mientras ella recibe a sus clientes, él les  predica.