Diálogo con Alberto Amengual
“Nunca  discriminamos a nadie en  mi programa”

Diálogo con Alberto Amengual<BR>“Nunca  discriminamos a nadie en  mi programa”

Los telespectadores que no perdían  oportunidad de ver las entrevistas a personajes y políticos de la época en la pantalla chica de la televisión de mediados de la década de los años 60  memorizan una frase que caracteriza al productor y al programa: “Se encuentra usted en el derecho de no responder cualquier pregunta que considere inapropiada”.

Casi medio siglo después, don Alberto Amengual, productor del programa de televisión “Sea Usted el Jurado”, sigue campante y sonante, manteniendo el espacio. Durante los últimos 45 años el programa se transmite en la Corporación Estatal de Radio y Televisión (CERTV), antigua Radio Televisión Dominicana.

Sin dudas, con vasta experiencia, sus méritos profesionales, su tenacidad, su perseverancia,  sus conocimientos y sus aportes al periodismo de televisión a lo largo de casi cinco décadas, colocan el nombre de Alberto Amengual en un anaquel preferencial entre los pioneros de este oficio.

Se muestra modesto y reservado cuando aborda la temática. Prefiere que sea la sociedad dominicana  que reconozca el trabajo realizado en la televisión.

“Si eso es así, eso  significa para mí como si me dieran un Oscar. Personalmente me siento satisfecho de no haber cedido a una  distracción, a otro género de vida”.

Antes de ser productor-director de Sea Usted el Jurado, Amengual adquirió experiencia en Radio Tricolor, en 1963. Allí producía el programa “Escrutinio Revolucionario”, un espacio diario considerado “caliente, muy caliente” para esos años de convulsiones políticas.

“Recuerdo que en una ocasión el profesor Juan Bosch, siendo Presidente de la República, comentó: “Yo oigo todos los días a Radio Tricolor”. Se refería, obviamente, a mi programa. Eso fue antes del golpe de Estado”. Depuesto Bosch, también desapareció el espacio radial.

Después de la revolución de abril de 1965 y con el país ocupado por la Fuerza Interamericana de Paz, Amengual maduró un proyecto, porque entendió que la opinión pública estaba ávida de un programa de televisión. En esa época solo existían los canales 4 de RTVD y 7 de Rahintel.

“Hablé con el doctor Héctor Pérez Reyes, que dirigía a Rahintel y le sugerí mi idea de hacer un programa de televisión. Él me prestó una valiosa ayuda”. De modo que se lanzó a la empresa. Así se inició “Sea Usted el Jurado”, que originalmente Amengual pensó llamar “Sea Usted el Juez”, aunque después cambió de idea. Entre los primeros invitados estuvieron  don Angel Miolán, Rafael (Fafa) Taveras y Mario Read Vittini.

“Desde que iniciamos el programa no discriminamos a ninguna persona por su ideología política, religión o raza. Todos iban a exponer sus ideas y nosotros siempre respetamos la forma de pensar de cada uno de nuestros invitados”.

En vísperas de las elecciones nacionales de junio de 1966, Amengual invitó al programa al extinto Joaquín Balaguer, con el país todavía intervenido por fuerzas extranjeras.

“Ese fue un programa histórico. Se unieron en cadena ocho emisoras de Puerto Rico y se generó mucha expectativa en el país.  Balaguer aprovechó al máximo su participación. Le sacó mucho provecho político”.

Amengual refirió que “Balaguer aprovechó para despejar dudas, para aclarar todas aquellas sombras y dudas que se rumoreaban entorno a su candidatura. Recuerdo que dijo que no venía a ponerse las botas de Trujillo. Fue una entrevista memorable que fue ampliamente reseñada por El Caribe y el Listín Diario”.

“Jules Dubois, quien presidía la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), consideró que esa entrevista en mi programa fue la que le dio la victoria electoral a Balaguer porque convenció a toda esa gran masa vacilante, que no sabían a dónde ir, de muchas cosas de las que sentían temor”, asegura Amengual.

Mientras Balaguer estuvo en la planta televisora, el entorno de Rahintel se mantuvo acordonado por efectivos de la Fuerza Interamericana de Paz.

 Atentado y contratiempos. Un día, después de entrevistar al doctor Julio César Castaños Espaillat, entonces rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Amegual sufrió un atentado que por poco le cuesta la vida.

“Pasé por el entorno de la UASD y me dispararon varias veces. Las balas impactaron el vehículo pero por suerte resulté ileso. El Caribe publicó el incidente en primera página. Salvo por eso,  hasta el día de hoy sigo vivo”.

Posteriormente, Ramón Lorenzo Perelló, quien dirigía RTVD, le abrió las puertas. Después de casi medio siglo, Amengual guarda eterna gratitud hacia su amigo que le tendió la mano “con valentía y coraje en aquel tiempo peligroso”.

¿Amigos de qué? El veterano periodista de televisión se resistía a ofrecer detalles de una vieja amistad con un político peledeísta, con quien mantuvo una estrecha amistad. Es uno con quien fue solidario en momentos difíciles, acompañándolo en la cárcel incluso en Navidad y Año Nuevo.

La pregunta: don Alberto, en el Gobierno de Hipólito Mejía usted  frecuentaba  la cárcel pública de Najayo, en San Cristóbal, y visitaba al recluso  Félix Bautista,  quien actualmente es senador oficialista y está acusado de actos de corrupción, basado en un informe de la Cámara de Cuentas. ¿Todavía mantienen esos estrechos vínculos de amistad?

“Yo no tengo ninguna amistad con ese señor. Eso fue en otra etapa, en un tiempo en que ese señor estaba fuñido, por decirlo en otras palabras. Todo eso desapareció, todo quedó en el olvido. Ya esa amistad no existe. Más bien, al transcurrir del tiempo, todo eso se tornó en menosprecio”.

“No quiero ofrecer detalles de eso. Eso no existe. No vale la pena. Eso no existe. No le guardo rencor, ni menosprecio, ni resentimiento, en absoluto. No estoy para guardarle rencor ni animadversión a nadie. Ya no estoy para eso. Es como si ese señor no existiera”.

¿Y si eventualmente cae nueva vez preso por las acusaciones que le formulan, lo visitaría en la cárcel? “No, no. He dicho y repito que no tengo ninguna amistad con esa persona. Para mí es una persona totalmente indiferente, aunque le deseo lo mejor. Los golpes en la vida enseñan y uno tiene que ver el lado positivo”.