Detroit
Debe aprender a triunfar

<STRONG>Detroit<BR></STRONG>Debe aprender a triunfar

La gerencia de los Tigres de Detroit estuvo activa durante la temporada muerta, al punto de cambiar los lineamientos de temporadas anteriores.

El conjunto modificó la punta de la alineación, cambiando al jardinero central, Curtis Granderson a los Yanquis de Nueva York y dejando ir al dominicano Plácido Polanco.

Con esos movimientos, el gerente general, Dave Dombrowski, pone a prueba la capacidad del zorro dirigente Jim Leyland, quien tendrá que colocar dos nuevas piezas para ser primero y segundo en el orden al bate, además de que ambos eran integrantes de la importante línea central del combinado.

Dombrowski contrató al agente libre Johnny Damon para apaciguar las pérdidas, pero el bateador zurdo carece de habilidades de defensa y el parque Comerica Park no le será favorable como el nuevo estadio de los mulos del Bronx, donde disparó 24 cuadrangulares y remolcó 84 carreras.

Damon, de 36 años, será el jardinero izquierdo y segundo bate mientras que el prospecto recién llegado Austin Jackson se calzará los zapatos de Granderson como patrullero central y primero en la alineación.

Otras contrataciones fueron los lanzadores Max Scherzer, Daniel Schlereth, Phil Coke, Phil Dumatrait, Brad Thomas  y el dominicano José Valverde.    

Sin embargo, se marcharon Brandon Lyon, Edwin Jackson, Dusty Ryan, Freddy Dolsi, Matt Treanor, Fernando Rodney, Aubrey Huff, Marcus Thames,  Casey Fien y Jarrod Washburn.

Rotación.  La rotación de los Tigres cuenta con bastante profundidad y, de alguno fallar, tienen varios brazos que pueden tomar la posición de abridor ante cualquier eventualidad. Los cinco hombres proyectados son los derechos Justin Verlander, Rick Porcello, Scherzer, Jeremy Bonderman y Armando Galarraga.

Estos abridores tienen un factor en común y es que todos son derechos, situación que pondría a pensar al capataz Leyland para intentar colocar en el cuerpo monticular a un pitcher zurdo. Las opciones serían  Nate Robertson, el desorientado Dontrelle Willis y Coke, asignados hasta ahora al relevo.

Sobre el bullpen, la organización está reguardada con la contratación del cerrador dominicano Valverde, que le brinda estabilidad y le garantiza más de 35 partidos salvados. Además, poseen otros brazos como Ryan Perry y Joel Zumaya, que son los encargados de las entradas finales para mantener la ventaja de los Tigres. ¡Ahí también tienen profundidad!  

Ofensiva.  La gerencia de Detroit espera que la fuerte ofensiva vuelva a reinar en esta temporada, a pesar de las pérdidas de Polanco y Ganderson.

La tropa de Leyland tendrá menos velocidad en la punta de la alineación con  Damon y el prospecto Jackson, pero descansará otra vez en la masa de poder de Magglio Ordóñez, Carlos Guillén y  Miguel Cabrera, que puede destrozar a cualquier lanzador.

Luego completan el orden al bate el versátil Brandon Inge, Scott Sizemore, Gerald Laird y Adam Everet. En la banca, quedarán los dominicanos Ramón Santiago y Robinson Díaz, además del utility Ryan Raburn y Clete Thomas.

Los Tigres de Detroit cuentan con las condiciones para alzarse con el título de la División Central, pero tendrán que definir un mejor cuerpo monticular que los lleve sobre Mellizos de Minnesota y Medias Blancas de Chicago.   

Peloteros destacados

Cerrador

José Valverde

El dominicano será el encargado de preservar los partidos en la novena entrada. Valverde se caracteriza por ser un lanzador dominante y explosivo, donde su recta es su principal arma contra la oposición. Salvará más de 30.

Primera  base

Miguel Cabrera

El joven tiene un talento increíble para batear, pero los entendidos del juego lo acusan de borrachón, al parecer de forma injusta. Cabrera, de 26 años,  bateó .324, con 34 jonrones y 103 carreras empujadas. Sin embargo, fue acusado de la debacle del conjunto a final de la estación pasada.

Jardinero  izquierdo

 Johnny Damon

La franquicia de Detroit se jugó un billete con Damon, que cada día sigue perdiendo facultades. El jardinero sorprendió a los amantes del juego con una excelente temporada con los Yanquis, pero un rayo no cae dos veces en el mismo lugar.