Despradel advierte habrá serios problemas políticos en Haití

Despradel advierte habrá serios problemas políticos en Haití

El ex embajador dominicano en Haití, Alberto Despradel, vaticinó que en ese país se van a presentar serios problemas que van a requerir que todos los sectores dominicanos asuman la responsabilidad de aplicar controles para evitar una migración aun más masiva.

Despradel dijo que a los problemas graves de institucionalidad que tiene Haití desde su nacimiento como república, se agregan el terremoto, el cólera y la inestabilidad política tras las elecciones.

“Hay un millón de haitianos en carpas, pero hay un millón de haitianos en República Dominicana”, señaló el ex embajador, quien advirtió que “si no se resuelve el problema de las carpas, esa gente va a seguir saliendo para donde es más fácil”.

Consideró que para un haitiano llegar a República Dominicana le resulta fácil porque encuentra la complicidad de autoridades y empresarios.

Entrevistado en el matutino “El Bulevar con Pablo McKinney”, Despradel afirmó que en la medida en que los problemas se van agravando en Haití, sobre el país recae una mayor cantidad de inmigrantes ilegales, lo que ha creado la realidad de que “en salud, en trabajo, en educación, (los dominicanos) aportamos más que todas las potencias extranjeras”.

Dijo que intentar sellar la frontera es muy difícil porque “las Fuerzas Armadas no tienen capacidad operativa de policías”.

Se pronunció porque “en la República Dominicana, oposición y gobierno,  la partidocracia, por primera vez asuman que el tema haitiano es parte fundamental del futuro de la República Dominicana”.

Manifestó que las iniciativas de ayuda dispuestas por el presidente Leonel Fernández son importantes, pero es necesario que se comprenda que la presencia dominicana en Haití debe incluir estudios sobre la realidad haitiana para adoptar medidas tendentes a evitar que sus problemas se entiendan hacia acá.

Consideró que ya hora de que “los dominicanos nos sentemos, de todos los partidos, para hacer una política de Estado sobre Haití”.

Cuando se le preguntó si ha conversado últimamente con el presidente Fernández sobre el tema haitiano, Despradel dijo que no conoce personalmente al gobernante y por tanto nunca ha hablado con él.

Reveló que sobre el tema haitiano conversó muchas veces con el ex presidente Joaquín Balaguer, con José Francisco Peña Gómez, con Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado, pero nunca ha sido llamado por Fernández.

Recordó que cuando los organismos internacionales le hablaron a Balaguer de instalar campamentos en el país para dar ayuda a los haitianos, el gobernante los rechazó y expresó su disposición de dar toda la colaboración necesaria para que esos campamentos se instalaran en territorio perteneciente a Haití.

Despradel dijo que actualmente el sistema sanitario de Haití descansa fundamentalmente en la ayuda que brinda Cuba, que actualmente tiene miles de jóvenes médicos desplegados por todo ese país.

Crisis post electoral

El ex embajador dijo que actualmente hay una crisis post electoral en Haití que a generar serios problemas.

Explicó que se intentó hacer un proceso electoral para crear un gobierno muy refinado por la complejidad del sistema constitucional haitiano, lo que a su juicio es muy difícil de aplicar.

Despradel dijo que uno de los más serios problemas que tiene ese país es que “los gobernantes haitianos no quieren dejar el poder. Eso ha creado un conflicto terrible”.

Expresó que la Organización de Estados Americanos (OEA) hizo un análisis de las actas de votación porque los votos desaparecieron, y “vino con una alta dosis de cinismo, dicen que a partir de esas actas, se iba a hacer el análisis para validar los resultados electorales expresados por el Consejo Electoral Provisional”.

Agregó que “en esas actas hay una diferencia de 3,000 votos entre el candidato oficialista Jude Celestin y el opositor Michel Martelly. Filtraron la información para medir las reacciones. Las reacciones están hechas. El presidente de Haití dijo que no es la comisión de la OEA la que decide, sino el Consejo Electoral y que con la voluntad del pueblo no se negocia”.

Despradel concluye en que en esa situación “en Haití va a haber serios problemas porque ya Jude Celestin se siente ganado y decirle que no ganó va a traer problemas”.

Afirmó que ahora “van a sacar un expediente bellísimo” porque van a decir que los blancos (extranjeros) no pueden decidir en Haití.

No obstante, Despradel sostuvo que después del derrocamiento de Jean Bertrand Aristide, Haití vive bajo protectorado donde la Policía es controlada por el gobierno de Canadá, los técnicos extranjeros pululan mandando por todos los ministerios.

Con relación a la afirmación de que la ayuda entregada a Haití ya llega a 900 millones de dólares, el experto dijo que la mayoría de esos fondos no pasan por las manos del gobierno haitiano.