Descubren un procedimiento  que facilita el diagnóstico de Alzheimer

Descubren un procedimiento  que facilita el diagnóstico de Alzheimer

Washington.  EFE.  Un grupo de investigadores de Filadelfia descubrió un procedimiento médico que podría facilitar el diagnóstico de Alzheimer gracias a imágenes moleculares que detectan la presencia en el cerebro humano de una sustancia asociada con la enfermedad (biomarcador).

   Hasta el momento, la ausencia de biomarcadores en la patología esencial del Alzheimer dificultaba su diagnosis y tratamiento, de manera que el 33% de los pacientes con síntomas leves no sabe que sufre esta enfermedad neurodegenerativa.

   Según el estudio divulgado ayer por la Asociación Médica Estadounidense, un procedimiento de imágenes moleculares permitiría detectar en el cerebro humano de personas vivas la molécula beta-almiloide, asociada al Alzheimer.

   Esta molécula es el biomarcador que se identifica durante las autopsias para confirmar la diagnosis del Alzheimer, y se considera que es la sustancia responsable de los eventos que desencadena la enfermedad.

   Los expertos estiman que el hecho de poder identificar y cuantificar la presencia de esta molécula puede incrementar la precisión en la diagnosis del Alzheimer, aunque subrayan la necesidad de estudios posteriores que refuercen esta tesis.

   Por otra parte, los investigadores advierten que el daño que puede causar la molécula en el cerebro humano depende en buena medida de la capacidad de éste para tolerarla.

   Otras circunstancias que influyen en la gravedad que puede revestir la presencia de la molécula en el cerebro son: estilo de vida, factores ambientales y elementos de riesgo genético.

¿Qué es?  La enfermedad de Alzheimer, también denominada mal de Alzheimer, o demencia senil de tipo Alzheimer   es una enfermedad neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales.

Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración media aproximada después del diagnóstico de 10 años, aunque esto puede variar en proporción directa con la severidad.