Denuncian venta mercancía falsa

<p>Denuncian venta mercancía falsa</p>

La Habana (EFE).- El aumento de los productos falsificados de alta demanda como el café, la cerveza, los cigarrillos y la perfumería en la red comercial estatal de Cuba fue considerado ayer como “preocupante” por el diario oficial “Juventud Rebelde”.

“La venta de productos engañosos ha ido ganado un espacio en las redes comerciales de la isla. Es un vicio que lastra desde hace años el sector de los servicios”, señala un artículo basado en una investigación realizada  por un equipo de periodistas del diario durante tres meses en entidades y una encuesta aplicada a más de cien consumidores en todo el país.

“Los fraudes van desde el burdo truco de echarle agua al ron y a otras bebidas para aumentarlas, transitan por la preparación de fábricas clandestinas de productos de alta demanda y terminan con la utilización de sofisticadas técnicas, incluidos medios de computación”, aseguran los autores del reportaje.

La encuesta arrojó que entre los artículos más falsificados se encuentran las bebidas alcohólicas como el ron y las cervezas cubanas “Cristal” y “Bucanero”, los cigarrillos y tabacos, así como el café “Cubita”.

También hacen parte de la falsificación algunos helados, agua natural y de perfumes, jabones y desodorantes elaborados por las fábricas “Suchel”.

Pero en específico las marcas locales de cigarrillos “Populares”, “Criollos” y “Titanes” son el principal blanco de los falsificadores, según señalaron las personas entrevistadas.

El artículo revela que recién fue descubierta en La Habana una fábrica clandestina de cigarrillos “Criollos”, en la que trabajaban catorce personas, y cita a una fuente de la policía que señaló el incremento de este tipo de centros dedicados a la confección clandestina de cigarros y todo tipo de tabacos.

Los reporteros llaman la atención en el sentido de que el consumidor cubano “se ha creado una mentalidad de estafado”, y subrayan que más del 80 por ciento de los encuestados “mencionó al menos un caso en que se sintió engañado, aunque casi nunca reclamó a los vendedores”.

Consideran, además, que el negocio de la piratería de productos comercializados en establecimientos de la isla “ha aumentado las arcas particulares de quienes se empeñan en dañar el prestigio de productos altamente cotizados por la población, y empaña los procesos productivos de varias industrias”.

   El artículo cita el caso de una cafetería habanera en la que fueron detectados en diciembre pasado y comprobados por el Laboratorio de Catación y Calidad de la Empresa Torrefactora catorce paquetes falsos de café “Cubita”, considerado uno de los de mayor calidad producidos en la isla.

   Asimismo, refiere que un operativo policial encontró que se elaboraban clandestinamente miles de jabones diariamente en una finca de un municipio de la periferia de La Habana.

   Los autores del artículo afirman que “la falsificación de productos tiene ya un carácter preocupante” y demandan “conocer las causas y condiciones que posibilitan estas adulteraciones”.