Deforestación y contaminación: peligro latente

Deforestación y contaminación: peligro latente

El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jaime David Fernández  Mirabal, alertó a la población sobre la disminución significativa de las aguas como consecuencia de la deforestación  y la contaminación  de las reservas por químicos, residuos y basura.

El funcionario lanzó el grito luego de la presentación fotográfica del Parque Francis Caamaño en las verjas del Parque Independencia, donde son  exhibidas desde ayer 138 muestras del paisaje, la biodiversidad y los exclusivos ambientes naturales de esa área protegida.

Fernández Mirabal sustentó el alerta en el hecho de que en relación a los años 2007 y 2008, el nivel de pluviometría ha disminuido en casi  un 60 por ciento. Para el ministro esa situación tiene un carácter alarmante, pues se trata de  una isla donde no hay grandes reservorios. 

Advirtió que si no se toman las medidas urgentes para detener la degradación de los suelos, las presas y otras reservas de agua terminarán sedimentadas.

Exhortó a los dominicanos a reducir el consumo de agua, a racionar el uso de las  duchas, a lavar menos los automóviles, a cerrar las llaves mientras cepillan los dientes, y a corregir las averías en las tuberías de las casas y tomar otras medidas similares.

Previno que,  de lo contrario, el vital líquido se terminará  si se produce una larga sequía.

El ministro de Medio Ambiente  lamentó que por más que las autoridades vigilen los ríos y demás reservas de agua, persista la tumba de árboles en las cuencas hidrográficas.

Fustigó también que las  fábricas continúen  lanzando sus químicos a los ríos de manera indiscriminada.

Ejemplo a la vista

El ejemplo más cercano está en Santo Domingo con los ríos Ozama e Isabela, que a pesar del esfuerzo del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) de sacar miles de toneladas de basura de la margen occidental de ambas fuentes, las empresas siguen vertiendo sus químicos, y en la parte oriental no se toman medidas similares. Insta a la población a sembrar más árboles, antes de que sea demasiado tarde.