Decoración y simbología en la Prehistoria

Decoración y simbología en la Prehistoria

Al no tener testimonios escritos, la única fuente de información que se tiene para poder reconstruir el modo de vida de esta época es la arqueología, es decir, el estudio de los restos materiales que el hombre dejó, desde sus huesos hasta los útiles que manejó.

Muchos de estos utensilios han aparecido decorados, lo que indica que no sólo tenían una función práctica sino también simbólica. El hombre comenzaba a tener inquietudes mágico-religiosas y las expresaba a través de estas manifestaciones.

 El Paleolítico se subdivide en Inferior, Medio y Superior. Durante esta época el hombre era cazador, pescador y recolector. Además era nómada, es decir, iba de un lugar a otro en busca de alimento. Practicaba una economía destructiva y no regeneraba los recursos que consumía.

En el Paleolítico Superior se producen las primeras manifestaciones artísticas que se conocen. Pero además, desde sus orígenes el hombre tenía capacidad para producir herramientas de piedra con las que satisfacía sus necesidades cotidianas: puntas de flecha, hachas y raspadores, entre otros. Es lo que conocemos como industria lítica.

El arte paleolítico se puede dividir en dos grandes bloques: la pintura que aparece en las cuevas y que se conoce como arte parietal y el arte mobiliar, es decir el que se puede trasladar, aquí se incluyen las pequeñas estatuillas, las placas de hueso grabadas y en general todas las esculturas que se puedan transportar.

Durante el Paleolítico la pintura la encontramos en la zona Cantábrica y en el sur y centro de Francia, es lo que se conoce como zona franco-cantábrica. En la transición del Paleolítico al Neolítico la encontramos en el área levantina peninsular. El arte mobiliar se extiende por una superficie mucho más amplia, se han encontrado restos por gran parte del territorio europeo.

En el Neolítico la vida del hombre cambia radicalmente, al inventarse la agricultura y la ganadería el hombre puede producir sus propios alimentos y se puede establecer en un lugar fijo. Por esta razón empiezan a aparecer los primeros poblados.

Durante el Neolítico se continúa con las pinturas sobre rocas, pero se hacen mucho más esquemáticas, durante este periodo se empieza a utilizar la cerámica y se hacen las primeras construcciones que se pueden considerar como obras arquitectónicas.

En la Edad de los Metales los cambios iniciados en el Neolítico se acentúan. Los instrumentos de piedra son sustituidos por otros construidos en metal, mucho más resistentes. En un primer momento se trabajó el metal en frío, golpeando la pepita, pero posteriormente se consiguió fundir los metales, es decir, convertirlos en líquido, para poder trabajarlos con mayor facilidad.

La sociedad se hace cada vez más compleja y empieza a estar jerarquizada, esto lo sabemos porque en las tumbas se han encontrado muchos objetos realizados en metal que se han interpretado como símbolos de poder y de distinción de las clases dominantes.