De Balaguer a Carlos Morales

De Balaguer a Carlos Morales

Joaquín Balaguer fue un líder carismático, capaz de penetrar en buena parte de la sociedad  e influir  en ella de manera categórica. Dirigió su partido de forma unipersonal, su autoridad no era cuestionada y sus decisiones, aunque muchas veces erradas, fueron respetadas con sumisión por subalternos y partidarios. Hasta sus exabruptos fueron tomados como normas y constituían fuente de guía y hasta de ejemplo para sus  allegados. El líder reformista era un político de cuerpo entero; toda su actividad cotidiana se desenvolvía dentro de la política. Dedicaba gran parte de su tiempo en oír a partidarios y opositores, recibía en su despacho, o en sus habitaciones de la Máximo Gómez 25, a los más encumbrados empresarios y políticos, así como también a los mas humildes de sus dirigentes o lideres comunitarios.

El liderato de Balaguer fue indiscutible, y aunque se le acusa de no dar paso a nuevos lideratos, a su rededor se formaron muchos jóvenes que destacaron en altas posiciones y que posteriormente se han destacado como importantes líderes. El caso de Jacinto Peynado fue quizás el más significativo.  

Sin embargo, nunca antes, desde que el caudillo reformista desapareciera, un liderazgo dentro del PRSC había surgido con tanta fortaleza como el que encabeza Carlos  Morales. ¿Qué ha hecho, este político surgido del sector privado, para conquistar la cimera posición dentro de sus partidarios? ¿Cuáles son las condiciones y actitudes que lo han llevado por este camino exitoso? No hay dudas de que tiene las condiciones y la formación para encabezar un liderazgo partidario.

No se pretende que el nuevo liderazgo reformista sea un permanente imitador del que dejara el caudillo desaparecido.

Es tiempo de renovación en el reformismo, es tiempo de Carlos Morales.