Cuando se agotan paciencia y estoicismo

Cuando se agotan paciencia y estoicismo

Quisiéramos poder decir como Richard, Duque de Gloster, al inicio de la Vida y Muerte del Rey Ricardo III, que «ahora es el invierno de nuestro descontento/hecho glorioso verano por este sol de York». Pero no podemos.

Nuestro descontento crece, y el sol que debería iluminar este tiempo en el cual el pueblo dominicano dio un enorgullecedor ejemplo de civilitud, disciplina y paciencia, aguardando el 16 de mayo para expresar la indignación por las espantosas ejecutorias gubernamentales, arrastradas a todos los poderes del Estado, ese sol anhelado, está cubierto por densas nubes de malignidad oficial.

Necesariamente han de ser unos pocos los ladrones, los desfalcadores, depredadores y malhechores de toda laya, porque son gente de poder político, y tal poder es cosa de grupejos. La masa de nuestro pueblo ofreció conmovedoras pruebas de compasión, bondad y desprendimiento ante la tragedia (aún no convincentemente aclarada) de Jimaní, pero no sacude la noticia de que la Comisión Nacional de Emergencias recibió más de ocho millones de pesos en efectivo para asistir a los sobrevivientes. De esa suma, el gobernador de la zona, Tito Herasme, al parecer, sólo recibió de la Comisión de Emergencias, ochocientos mil pesos. Y no los ha entregado. El sacerdote José Ramón de la Cruz, encargado de manejar las ayudas allí, declara haber manejado una cuenta de doscientos once mil pesos, que no proceden ni del Gobierno ni de la Comisión Nacional de Emergencias sino de donaciones personales compasivas. Sólo la sabia ayuda de la Fundación Sur Futuro que preside doña Melba Segura de Grullón, consistente en miles de raciones de alimentos cocidos, preparados por Mike Mercedes, han llegado a su destino y satisfecho las necesidades alimentarias. Se alcanzaron las 65,000 raciones.

No se las pudieron robar y venderlas.

Nos aplastan las noticias (que pueden ser publicadas) acerca de los latrocinios descomunales.

«El Gobierno dispuso reducir 53 mil tareas a las 63 mil que posee el proyecto guineero La Cruz de Manzanillo en Montecristi, y utilizar esas tierras para asentar a personas que se quedarán sin empleo el próximo 16 de agosto próximo». (El Caribe, 14 de junio ’04).

El Editorial de este periódico, (también 14 de junio) comenta algo indignante e igualmente inhumano: «…dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano y gente que desempeña funciones en el Gobierno se empeñan en despojar a damnificados del huracán Georges de las viviendas que les fueron construidas y asignadas en Bayaguana, Monte Plata, realizadas mediante un co-financiamiento de organizaciones europeas. Los religiosos de la región encabezan la disposición de lucha, con el padre Berroa Bello al frente. Inicialmente se le habían otorgado al PRD, quince de las cien casas. Ahora pretenden desalojar, por lo menos, a treintaicinco familias.

Lo que está sucediendo aquí no es ni siquiera anarquía o nihilismo, que obedecen ferozmente a ciertos criterios políticos. Fracasados, por cierto.

(Tenemos tal ansiedad de decencia, de pudor, de prudencia!

Este desesperantemente extenso período de transición, nos agobia cada día más, y no sabemos lo que puede llegar si continúan con las manos libres.

Las mentiras más descomunales vuelan como moscas sobre excremento.

La conducta estatal, enloquecida, delirante, absurda, nos rasga el alma, día a día.

El país gasta su última paciencia y estoicismo.

No queda mucho.