Cuando estornudamos, ¿alergia o resfriado?

Cuando estornudamos, ¿alergia o resfriado?

La polinosis o alergia al polen es una reacción del aparato respiratorio y de los ojos al entrar en contacto con los pólenes. Suele comenzar con la llegada de la primavera, que es cuando empiezan a polinizar las plantas.

Los síntomas se inician con rinitis (picor de nariz, destilación y obstrucción nasal, estornudos) y conjuntivitis (ojos rojos y lagrimeo). También suele aparecer picor en el paladar y los oídos.

Con el tiempo, puede evolucionar a asma bronquial. De hecho, entre un  30 y un 60% de los pacientes  desarrolla esta condición.

Una vez que han aparecido los síntomas, la alergia al polen suele persistir indefinidamente. Se trata de una  alteración frecuente (cerca de un 15% de la población urbana padece síntomas y un 5% recibe tratamiento). 

¿Qué hacer y a quién acudir? Si detectas síntomas de alergia, acude a tu médico de cabecera para que te remita al alergólogo. Este te realizará las pruebas cutáneas y establecerá el tratamiento que necesitas.

¿Quién es más propenso?

No se nace con la alergia, sino con la predisposición genética a desarrollarla, y para que esto ocurra deben darse unos niveles de exposición  o contacto con el alergeno (sustancia que la provoca).

Aunque la polinosis puede aparecer a cualquier edad, el máximo riesgo está entre los 14 y 24 años. Las personas más propensas a padecerla son quienes tienen padres o hermanos que sufren problemas de alergias (al polen, ácaros, hongos, alimentos, etcétera).

En ese caso, la probabilidad de que sus hijos también la tengan es de cerca de 72%.

Los niños que padecen alergia a alimentos o dermatitis atópica, así como los que viven en grandes ciudades expuestas a la  contaminación y  los niños que nacen justo antes de la polinización, son más propensos, según estos datos encontrados en  Prevenir.