CUADRILáTERO
JC Chávez, ¿para qué regresar?

CUADRILáTERO <BR>JC Chávez, ¿para qué regresar?

POR CARLOS NINA GóMEZ
Un regreso innecesario…¡y hasta peligroso!.

Así empiezo esta columna para referirme a la necedad de un grande del boxeo de nombre Julio César Chávez, mexicano y quien escribió una de las mejores historias en el boxeo rentable.

JC Chávez acaba de anunciar otro retiro (¿?) de las 16 cuerdas. Lo tiene pautado para el 28 de mayo en Los Angeles, California. Precisamente en Los Angeles, en 1984, Chávez ganó su primer título mundial (el del peso ligero junior) cuando derrotó a su paisano Mario Martínez.

Su rival será un tal Iván Robinson quien tiene 34 años de edad y sin haber presentado credenciales de estelaridad en el exigente mundo del boxeo. Robinson tiene un expediente de 39-9-2. Dos victorias que logró en 1998 sobre Arturo Gatti, es la única luz que se observa en la carrera de Robinson.

De acuerdo con los informes, el gladiador azteca, nacido hace ya 42 años en el turístico pueblo de Culiacán, ha decidido regresar al cuadrilátero atraído «por las lucrativas ganancias».

En mayo del pasado año, en el histórico coliseo Plaza de Toros, en Ciudad México, JC Chávez se «despidió» de su pueblo cuando enfrentó al estadounidense Franklie Randall.

Quiso hacer esa «¡última pelea» con Randall para -aparentemente- terminar arriba de éste en su expediente profesional ya que en su época de oro, década de los 90, JC Chávez peleó dos veces con este ex duro rival.

Perdió la primera -por cierto Randall fue quien le propinó a Chávez su primer revés después de 90 subidas al ring-,pero en la revancha el mexicano salió airoso por decisión técnica después que el combate fue detenido en el séptimo round . Randala había conectado golpes ilegales y le produjo una peligrosa herida a Chávez.

Después de una gloriosa carrera (107 victorias, 5 derrotas y un empate, 90 Kos), el atleta azteca, con este incorrecto regreso, se arriesga no sólo a terminar como un infeliz boxeador, sino a que el público de Los Angeles -que lo idolatró durante muchos años- le dé un feo adiós.

La ridiculez

JC Chávez, cuando vuelva al cruce de guantes -y ya es una realidad porque hasta a la venta se han puesto las boletas- hará el ridículo.

Aunque salga victorioso, porque no hay forma de que pierda ante un acabado y también viejo como lo es Iván Robinson, no será celebrada su victoria. No creo, como se ha dicho y escrito, que Chávez esté de regreso por dinero.

Ciertamente que él ha malgastado parte del gran dinero que ganó en sus años de gloria, pero eso no significa que esté en la inopia.

Sería lamentable ver a Chávez pasando vergüenza…verlo, por ejemplo, lanzando golpes a ciegas, al aire, sin encontrar el blanco de su vulnerable rival.

Pero también verlo sin buenas condiciones físicas, gordo y con la falta de aire lo que, por lógica, le impedirán exhibir la capacidad que demostró en aquellos tiempos de grandeza.

La pelea en la que Chávez quiere dar su último adiós, será en los welters juniors (140 ibras). Pero tengo la seguridad de que cuando suba al cuadrilátero el otrora súper estrella del boxeo estará pesando sobre las 150 libras…y entonces se verá regordete, chiquito y haciendo payasadas.

Como lo he escrito en otras ocasiones: Ya es casi normal que los grandes atletas no quieran retirarse a tiempo.

Por consiguiente, el caso de Julio César Chávez no puede ser la excepción de tan negativa regla.

AL MARGEN: La Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo (ACD), que ahora preside mi compadre -y sancarleño igual que yo- Ramón Cuello, no debe dormirse en sus laureles…y toda su directiva cumplir con las promesas de campaña. ¡Es sólo para recordar la palabra empeñada!.