Creen no habría acuerdo con FMI en la transición

Creen no habría acuerdo con FMI en la transición

Está tomando fuerza en círculos económicos la percepción de que el acuerdo el Fondo Monetario Internacional (FMI) no sería restablecido en el actual período de transición y que el nuevo gobierno tendría que iniciar negociaciones para la firma de un nuevo acuerdo con el organismo internacional.

Según una consulta hecha ayer en diferentes fuentes por la sección económica del periódico Hoy, el anuncio del presidente Hipólito Mejía de que dejaría que sea el nuevo gobierno el que presente y discuta con el sector empresarial la nueva propuesta de reforma fiscal, ha reforzado la idea de que el acuerdo con el FMI no se restablecería en el período de transición,

Se planteó que en adición a los incumplimientos que provocaron la suspensión del acuerdo, la decisión de posponer la reforma que generaría los ingresos para cubrir los desajustes fiscales y que constituyen una condición estructural del pacto hecho con el FMI, hace remota la posibilidad de que el programa financiero acordado con este organismo pueda ser continuado en el período de transición.

Hay quienes entienden que por los incumplimientos que se detectaron en la primera ronda de la segunda evaluación hecha por el FMI al acuerdo, se podía lograr una dispensa del organismo internacional.

Sin embargo, se indicó que por la decisión de posponer la reforma no habría dispensa, porque esa sería la base para corregir las desviaciones detectadas en la ejecución del programa financiero.

Consultado sobre el particular, el economista Frederick Emam Zadé dijo que comparte el criterio de que, dado los incumplimientos y lo que definió como una actitud de no colaboración por parte del gobierno, habría que esperar que no no se produzcan los aumentos de impuestos para corregir el desajuste fiscal por esa vía.

Explicó que en la retórica el gobierno expresa su intención de colaborar, pero que en los hechos no mantiene una actitud de colaboración, como lo demuestra su decisión de no presentar la propuesta de reforma fiscal, según lo programado en el acuerdo con el FMI.

Consideró que esto profundizaría el desajuste fiscal durante los tres meses de la transición, ya que el último acuerdo negociado se basó en una tasa de cambio de 40 pesos por dólar, y ya hoy está en alrededor de 50 pesos por uno.

Consideró que ante esa situación, el gobierno va a tener que definir si va a hacer el ajuste fiscal vía aumento de impuestos o a través de una reducción del gasto público, ya que de lo contrario el ajuste económico se produciría de la peor manera, a través de una mayor devaluación e inflación.

Expresó su convicción de que no van a ser aprobados aumentos de impuestos y que el gobierno tendrá que pensar en lo que definió como un plan B, que sería recortar el gasto público e incluso reducir impuestos, para por esta vía aumentar las recaudaciones, como resultado de un aumento de la oferta de la economía.

Por esa razón planteó que favorece que el próximo gobierno negocie un nuevo acuerdo con el FMI, que no sea el actual suspendido, que representa la continuidad de la política económica que ha seguido la administración que termina el 16 de agosto.

[b]Posición de la Junta Monetaria [/b]

En la Junta Monetaria se estableció ayer que las medidas que hay que tomar para restablecer el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) deberán ser implementadas por el próximo gobierno, trascendió.

De acuerdo a lo informado por una fuente a la sección económica del periódico Hoy, en la reunión del organismo que dirige la política monetaria, se explicó que la suspensión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se produjo porque al registrarse en los primeros meses del año una devaluación y una tasa de inflación mayores a las previstas, no se pudieron cumplir los topes fiscales.

Además, se informó que se produjo un nivel de desembolsos de préstamos externos por encima del tope establecido en el acuerdo.

En la explicación ofrecida a los miembros de la Junta Monetaria, se explicó que el impacto que tuvieron los altos niveles de devaluación e inflación al principio de año, provocó que el subsidio al gas licuado de petróleo y a la electricidad de los primeros tres meses alcanzara el monto programado para todo el año.

Sin embargo, en la reunión de la Junta Monetaria se explicó que se cumplieron los objetivos establecidos en el programa para déficit cuasi-fiscal del Banco Central.