Costos financieros guerra Irak superan la del Golfo

Costos financieros guerra Irak superan la del Golfo

WASHINGTON (AFP).- El costo de la guerra y ocupación en Irak supera ampliamente el de la guerra del Golfo de 1991, y las consecuencias económicas son complejas y más amplias, indicaron analistas.

En la antesala de la invasión a Irak, el entonces director de presupuesto y administración de la Casa Blanca, Mitch Daniels, había afirmado que la guerra probablemente costaría entre 50.000 y 60.000 millones de dólares.

Rechazó entonces el estimado de entre 100.000 y 200.000 millones calculado por el ex asesor económico de la Casa Blanca, Lawrence Lindsey, y dijo que era «probablemente muy, muy alto».

Pero Congreso ya asignó 100.000 millones de dólares solamente para mantener a las tropas en Irak hasta fines de setiembre de este año, dijo el analista en presupuesto militar del Centro de Análisis Estratégico y Presupuestario, Steven Kosiak.

Este mes, el gobierno de George W. Bush pidió otros 25.000 millones de dólares -la mayor parte de ellos para Irak- para el próximo año fiscal. El subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, advirtió que podría solicitar más dinero próximamente.

En total, el monto destinado a las operaciones militares solamente podría alcanzar los 150.000 millones de dólares para fines de setiembre de 2005, muy por encima de los 61.000 millones utilizados durante la guerra del Golfo de 1990-91, dijo Kosiak.

Además, otros 23.000 millones de dólares entran dentro del presupuesto para la reconstrucción de Irak y para entrenar a sus propios agentes de seguridad, estimó.

Antes de la guerra, Andrew Natsios, jefe del organismo estadounidense de Desarrollo Internacional, decía que «el límite» para el costo de la reconstrucción sería de 1.700 millones.

«El gobierno claramente subvaloró lo que costaría», dijo Kosiak. «Claramente no hay un cierre. Depende de cuántas tropas tengamos allí y durante cuánto tiempo», agregó.

Los costos económicos son más difíciles de calcular.

Antes de la guerra, el profesor de Economía australiano Warwick McKibbin y Andrew Stoeckel, del Centro Internacional de Economía, estudiaron las implicancias económicas del conflicto.

Sugirieron que incluso una guerra corta tendría un costo económico de 173.000 millones de dólares en 2003 que treparía a 1,04 billones para 2010. Una guerra larga, empantanada, costaría 237.000 millones de dólares en 2003, hasta llegar a 3,57 billones (3.570 millardos) para 2010.

«Creo que nuestro estudio todavía es relevante», dijo McKibbin, de la Brookings Institution en Washington, miembro del directorio del Banco Central de Australia.

«Consideramos una guerra larga, con precios de petróleo más altos de alrededor de 40 dólares por barril», dijo. «Creo que todavía falta mucho, pero nuestro escenario en caso de una guerra larga parece probable y los costos crecen», agregó.

El precio del petróleo alcanzó su récord histórico de 41,85 dólares el 17 de mayo, pero luego cayó por debajo de los 40 dólares el viernes, después que Arabia Saudita sugirió que la OPEP podría aumentar la producción.

«El hecho de que la situación en Irak todavía no ha sido resuelta tiende a preservar un nivel promedio de riesgo respecto a la situación en el Medio Oriente, y por lo tanto se paga más por el crudo», indicó el jefe de Economistas de Moody’s, John Lonski.

Sin embargo, el gasto militar también tuvo un impacto positivo en la economía estadounidense, dijo el economista de Wachovia, Jay Bryson.

«En términos de cifras de presupuesto, creo que ha estimulado la economía estadounidense. Se está inyectando más dinero al ejército y parte de ese dinero se gasta aquí», dijo.

«La economía mundial está repuntando», dijo Bryson.

Es imposible decir con seguridad que la guerra en Irak haya tenido un efecto negativo en la economía mundial, agregó.

[b]Desviará atención[/b]

WASHINGTON (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, pone en marcha hoy, lunes, una ambiciosa campaña de relaciones públicas para desviar la atención del escándalo de abusos a presos iraquíes y otros reveses que le han mermado apoyo nacional e internacional.

Los maltratos en el penal de Abu Ghraib cometidos contra los prisioneros iraquíes por parte de los militares estadounidenses, un hecho ampliamente publicitado en EEUU y el resto del mundo, y la escalada de violencia en Irak, han incidido en la disminución de popularidad del mandatario.

La baja en los porcentajes de su popularidad en plena campaña electoral con miras a su reelección en los comicios presidenciales del 2 de noviembre próximo, han movido a Bush a lanzar una amplia y bien orquestada acción publicitaria, dijeron fuentes familiarizadas con el plan.

Un 57 por ciento de los estadounidenses desaprueba el manejo de la guerra en Irak, según la última encuesta del semanario «Newsweek», mientras que los últimos sondeos apuntan que el nivel de aprobación del presidente es ahora de poco más de 40 por ciento, el más bajo de sus tres años en el Gobierno.

El mandatario empezará esa actividad con un discursos que pronunciará la noche del lunes en la Escuela de Guerra del Ejército, en el que explicará sus iniciativas para la transferencia del Gobierno a los iraquíes el próximo 30 de junio. Posteriormente, la Casa Blanca difundirá esta semana un proyecto de resolución de la ONU sobre la postocupación en Irak, que permitirá negociaciones con el Gobierno interino de esa nación árabe acerca de la permanencia de las tropas de EEUU y otros países, declararon funcionarios estadounidenses citados hoy por el diario The Washington Post.

Otro representante del Departamento de Estado estadounidense mencionado por el rotativo indicó que en el Gobierno de Washington se tiene la sensación de que «esta semana es nuestra oportunidad para crear algún movimiento en una dirección diferente».

La actividad de relaciones públicas, encaminada a contrarrestar los efectos negativos derivados de la violencia en Irak, empezará hablando del futuro, no del pasado, y se centrará en la resolución de la ONU y las gestiones del enviado especial de esa organización mundial, Lakhdar Brahimi, afirmó ese funcionario, cuyo nombre no fue desvelado.

Brahimi lleva a cabo en Bagdad una intensa actividad vinculada al proceso de transferencia del poder a los iraquíes.

El plan publicitario de Bush es en respuesta a los serios reveses sufridos por EEUU en los últimos dos meses en suelo iraquí y la creciente agitación, señalaron a los periodistas miembros del entorno del presidente.

Uno de los efectos más negativos contra la pregonada afirmación de Bush de que la invasión y ocupación de Irak tenía el objetivo de incautar supuestas armas de destrucción masiva -que hasta hoy no han sido halladas-, y la democratización iraquí, lo ha producido el escándalo de maltratos a los prisioneros iraquíes.

En cuanto a la crisis iraquí en general, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, el republicano Richard Lugar, señaló que los futuros planes en Irak del presidente de EEUU son imprecisos.