CONSULTORIO DE FAMILIA. Somos amantes

CONSULTORIO DE FAMILIA. Somos amantes

Pregunta de la lectora: Hace 15 años conocí un hombre casado. Soy casada. Somos amantes. Nos veíamos todas las semanas o cada 15 días. Mi esposo se comportaba como un salvaje. El amor por esa otra persona no me dejaba ver mis problemas y defectos. Su esposa nos descubrió. Él se quedó con su pareja. Mi amor era hermoso, limpio y sincero. Creo que es la primera vez que me enamoro. Dígame si he sido engañada. Creo que lo he perdido.

Respuesta de la terapeuta: Si usted cree que está siendo engañada es suficiente para que lo asegure. La relación ha sido lo suficientemente larga como para usted darse cuenta del resultado final.

Pregúntese ¿Engañada por qué y con qué fin? ¿Engaño entre ustedes o hacia sus parejas? ¿Qué pierde y qué gana? No se decide para perder, en algo se beneficia.

La relación inició y permaneció definida como amantes durante muchos años, cosificándose en un doble triángulo emocional. Hicieron todo lo que estuvo al alcance de ustedes para afianzar la relación a través de experiencias gratificantes y excitantes.

Su experiencia emocional con su amante se reforzaba por la relación insatisfactoria que llevaba con su pareja. Mientras más desafortunada se sentía, más se enfocaba en buscar la satisfacción en él. Consideraba su vida desdichada, falta de amor y sintiéndose víctima de su pareja, en vez de terminar con esa relación, se cegó, y comenzó a reforzar sus sensaciones placenteras con un tercero.

Comenzó a apegarse a uno que le garantizara calma y excitación a la vez para soportar la angustia que le provocaba la pareja. Quizás consideraba que era una forma de sobrevivir a las tensiones fuertes que le generaba su pareja, sin darse cuenta de que la relación alterna no garantizaba la estabilidad esperada.

La repetición de los encuentros pasionalmente excitantes le hizo pensar que sería un amor eterno.

Las fantasías no quedaban fuera de este escenario. Eran alimentadas por ambos, era la única forma de mantenerse unidos, obviando toda posibilidad de reconciliación con sus parejas. Así se estabilizaba la disfunción entre los cuatro.

Le queda de tarea enfrentar el aquí y el ahora y decidir lo que harán con sus vidas y su pareja. ¿El engaño era entre ustedes o es engaño contra sus parejas? Sus reflexiones le harán ver la realidad desde otra óptica.