CONSULTORIO DE FAMILIA

CONSULTORIO DE FAMILIA

Sicóloga, Terapeuta familiar
Pregunta de la lectora:
Tengo más de 20 años. ¿Puede ser que  sea un estorbo para mis padres? Me odio por eso, me odio porque estoy gorda. Estoy que vomito desde que veo la comida. Me da miedo dormir. Tengo miedo a la oscuridad. Siento mucho miedo a las personas, sobre todo en las noches. Quiero morirme. Oigo muchas discusiones de mis padres. Oigo a mi madre llorar. No quiero buscar ayuda.

Respuesta de la terapeuta: Por lo que usted describe, su sufrimiento psíquico es muy grave. Su negativa a buscar ayuda o soporte emocional impedirá su recuperación y su buen funcionamiento en el sistema familiar y social.

Tener quien le acompañe a explorar con detenimiento las causas que le están generando todo este malestar,  mejorará su calidad de vida.

Habría que considerar qué experiencias ha tenido en las noches que le provocan miedo. Especificar ¿a quién teme? ¿Qué le ha pasado  que tiene miedo a dormir? ¿Quién se acerca a su cama y qué hace? El rechazo a sí misma, a su cuerpo, los miedos nocturnos podrían estar  asociados  a alguna experiencia de abuso sexual. Habría que explorar.

Son muchas las preguntas que habría que responder y discutir con calma, respeto y cuidado para  comprender  lo que le está pasando.

Pareciera que ha desarrollado un trastorno de alimentación llamado bulimia. Dentro de éste , también, hay una distorsión   sobre  la figura del cuerpo.

Habría que explorar  el historial de relación con sus padres, cómo se formaron los vínculos afectivos, con la finalidad de observar, comprender y superar si se han forjados vínculos traumáticos.

Intuyo que entre sus padres hay conflictos crónicos no resueltos de larga data. Sentirse un estorbo, podría deberse a que llegó a creerse que los problemas de ellos eran su culpa. Los hijos tienden a creerlo. Tiene que buscar ayuda mediante un especialista.

Cuando busque un especialista, tiene el derecho a  averiguar su competencia en el tema. Cuando haga la visita, tome en cuenta el vínculo que hará con el terapeuta y de éste con usted.

Es importante que sienta confianza de la persona que le dará asistencia.

Dese la  oportunidad de aliviar su sufrimiento. Su vida puede cambiar significativamente y aprender a sentirse bien por encima de todas esas circunstancias.

Las experiencias adversas se pueden superar.

Darse por vencida la hará empeorar. Cambiar, será su bienestar.