CONSULTORIO DE FAMILIA

CONSULTORIO DE FAMILIA

Pregunta de lectora: Sé que tengo que separarme de mi pareja. Hemos tenido problemas por años. He buscado ayuda varias veces y no ha dado resultado. No le niego que me da mucho miedo separarme. No sé qué pasará con mi vida y la de mis hijos. Amigas y familiares me dicen que no tiene sentido separarme ahora, después que esperé tanto. Me gustaría conocer su opinión.

Respuesta de la terapeuta: La acumulación de conflictos en la relación de pareja incide en la sensación de bienestar en cada miembro de familia.

 No encontrar soluciones a los conflictos, no porque no existan, sino porque no coincidieron las voluntades para encontrar una salida razonable a los mismos, agudiza el problema.

 Quien más intenta buscar la solución es más propenso a desgastarse emocionalmente, corriendo la suerte de sentirse indefenso. Sabe que puede ser e intenta, pero, si no encuentra la resonancia en su pareja, termina sucumbiendo.

 La impotencia genera sentimientos de frustración y desánimo. La falta de eco emocional de su pareja la hace pensar que la única posibilidad es la separación.

 Pero queda atrapada entre su ánimo de separación y su rol maternante. Piensa en las consecuencias que tendría sobre los hijos la separación. Además, usted piensa en el impacto que traerá a futuro en la relación padre e hijos.

Su preocupación ante el cambio y la impredecibilidad la paralizan.

 Cuando una se plantea la separación, no faltan los consejos de terceros, en los cuales la mujer se siente cuestionada por su decisión y cómo ésta carece de sentido por los años invertidos en la relación.

 No dejan de asaltar los pensamientos valorativos de los aspectos más positivos y los buenos momentos vividos, los cuales fueron construyendo los vínculos afectivos que les fortalecieron y  los mantuvieron juntos.

 La toma de decisión será zigzagueante. Hacia adelante y atrás, con ciertos giros inesperados. Volver e irse mentalmente será la característica por un tiempo, hasta que la decisión la pueda sostener amparada en su voluntad. Separarse es un acto voluntario; mantener la decisión a pesar de los comentarios de los demás, será su voluntad.

 La voluntad y el conocimiento histórico de los problemas acumulados podrán mantenerla en la separación o en la unión.

 Tendrá que luchar con la fantasía de familia y pareja felices e ideales.

 Nunca será tarde para decidir.

Envíe sus preguntas a soraylacaf@hotmail.com