Consultorio de Familia

Consultorio de Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora: He tenido una madre muy difícil y que me ha hecho mucho daño. Estoy muy dolida con ella. Ella quiere ver mis hijos, pero no me da deseo de llevárselos. Ahora ella quiere parecer una buena madre. ¿Cree puedo superar el daño que ella me provocó, tener mejor relación con ella y llevarle mis hijos?

Respuesta de la terapeuta: Las relaciones primarias, las establecidas con los padres en los primeros años de nacimiento, son fundamentales para establecer el vínculo afectivo y de confianza. Estos últimos suelen perdurar toda la vida.

Las madres bien tratantes, cuidadoras, afectivas, de confianza impactan en el sistema emocional de los hijos. También, las conductas maltratatantes.

A través de las vivencias, las sensaciones agradables o no que genera la madre, deja huellas en el sistema emocional, partiendo de las interpretaciones que los hijos hacen de ellas.

Ahora bien, que haya existido un período no satisfactorio para usted, no quiere decir que no exista la posibilidad de revincularse a su madre de forma distinta a la primaria.

Es preciso, para el bienestar común y la renviculación afectiva, conocer la historia de la vida de su madre, sus carencias infantiles, sus relaciones con sus padres, el sistema emocional de la familia, con la finalidad de humanizarla y comprender su pasado y a ella misma.

Podría darse cuenta que su madre, quizás, esté replicando su pasado. Comprenderla, ayudaría a no ver su actitud como una saña contra usted, sino como el resultado de un pasado enquistado en su propio sistema emocional. Usted entenderá que ella fue víctima de las incompetencias de sus padres, posiblemente.

Le ayudará a reenfocar su relación con sus descendientes, no repitiendo el mismo patrón. Ser crítica con el pasado le ayudará a no repetirlo.

Aprenda a mantener la distancia justa, sin abandonar a su madre, ni mostrarse reactiva con ella, para no lesionarse mutuamente.

En la medida que usted baje la reactividad emocional hacia su madre, notará que se acercará con más calma hacia ella, y esta se sentirá más cómoda para compartir con su hija. Podría crearse una buena relación intergeneracional, abuela-nieta.

Muchas abuelas buscan reivindicar su rol de madres a través de los nietos. Es una oportunidad para saldar las cuentas pendientes del pasado.

Siempre hay una oportunidad para los reencuentros familiares, recreando una historia afectiva y vinculante.