CONSULTORIO DE FAMILIA

CONSULTORIO DE FAMILIA

Sicologa, Terapeuta familiar
Pregunta de la lectora:
Tengo una hija de 19 años que trabaja y estudia. Me he percatado que presenta un comportamiento de bipolaridad. Su estado de ánimo con mucha frecuencia se torna ambivalente, al punto de presentar conductas de depresión o exaltación cuando las metas trazadas por ella tienen los resultados no esperados. Temo por ella porque este padecimiento influiría negativamente en sus relaciones interpersonales o de pareja cuando llegue el momento.

Respuesta de la terapeuta: Si sospecha de un comportamiento con rasgos de bipolaridad es urgente que busque ayuda. Con el tiempo los síntomas pueden agudizarse y el deterioro de la salud mental aumenta. Si está en una fase primaria los resultados por la administración de fármacos-si es necesario- y la psicoterapia lograrán pronta recuperación.

Es importante que se busque un psiquiatra-psicoterapeuta. O bien, asegurar que haya acompañamiento psicológico. De esta manera le ayudarán a identificar los síntomas y cómo controlarlos.  Primero, eso sí, hay que hacer el diagnóstico.

Observe si su hija tiene pensamientos poco realistas o irracionales. La aparición de cambios de humor bruscos, pasando de una fase depresiva, sin ganas de seguir adelante con sus estudios o deseo de abandonar el trabajo, pasando luego a uno de excitación como gastar mucho dinero o toma de decisiones precipitadas. O piensa en desarrollar grandes proyectos y planes los cuales no puede realizar. También los problemas sexuales son síntomas del desorden bipolar.

Haga una lista  de lo que usted observa en cada fase, esto puede ayudar a identificar los síntomas para hablar con su hija sobre la importancia de buscar ayuda. El especialista determinará si es un trastorno bipolar I o II. No se desaliente. La medicina moderna tiene opciones para este trastorno. Un buen especialista le ayudará. Muchas personas que tienen la enfermedad  niegan tenerla o piensan que es suficiente con la medicación. A veces la enfermedad es tan fuerte que no aceptan ningún tipo de ayuda.

Definitivamente todo familiar que está cerca de una persona con trastorno bipolar sufre mucho porque danza de acuerdo a los síntomas que padece. Recuerde, esta enfermedad tendrá control sobre su hija. Su comportamiento no es para causarle daño. La familia tiene que asumir la enfermedad y aprender a detectar los síntomas cuando comienzan a aparecer para ayudarla a contenerlos.