Congreso EU inicia con inmigración y guerra

Congreso EU inicia con inmigración y guerra

Washington, (EFE).- El Congreso de EEUU vuelve mañana al trabajo, tras un receso de dos semanas, con una importante lista de tareas pendientes, entre ellas la reforma sobre inmigración y la aprobación de fondos para la guerra en Irak y Afganistán.

   La reforma del sistema migratorio quedó aparcada al comenzar el receso, después de que el Senado no lograra llegar a un acuerdo para aprobar una propuesta que incluía un programa de trabajadores temporales.

   El futuro de esa reforma se encuentra ahora en un interrogante, aunque diversos senadores han expresado su voluntad de un acuerdo.

   En declaraciones a la cadena de televisión CNN, el presidente del Comité Judicial del Senado, el republicano Arlen Specter, aseguró hoy que la reforma migratoria es un asunto demasiado importante como para dejarla de lado.

   Recordó que el proyecto de ley que baraja el Senado tiene como objetivo proteger las fronteras, regular el flujo migratorio y encontrar una solución para los cerca de doce millones de indocumentados que se calcula viven en EEUU.

   Este proyecto daría una vía a la residencia legal, y posteriormente a la ciudadanía, de buena parte de estos inmigrantes, que tendrían que pagar una multa, mantener un trabajo y demostrar conocimientos de inglés y de la historia del país.

   Specter se manifestó optimista sobre la posibilidad de un acuerdo entre republicanos y demócratas, que deberá ser armonizado con el proyecto de ley que ya aprobó la Cámara de Representantes, mucho más duro y que prevé, entre otras cosas, la construcción de un muro en la frontera con México.

   «Debe haber un acuerdo entre demócratas y republicanos en una serie de enmiendas», explicó el senador.

   Reconoció que el proceso de armonización con la Cámara Baja será «duro» pero «también fuimos capaces de llegar a un acuerdo sobre la Ley Patriota (iniciativa antiterrorista de EEUU), aunque había grandes discrepancias».

   El líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, ha asegurado que quiere lograr la aprobación del proyecto de ley sobre inmigración antes de finales de mayo.

   Para ello tendrá que producirse un consenso no sólo entre demócratas y republicanos, sino también entre los propios republicanos.

   El acuerdo sobre inmigración en el Senado fracasó antes de Semana Santa, entre otras cosas, por la oposición del ala conservadora republicana a medidas que consideraba demasiado benévolas con los inmigrantes indocumentados. Estos legisladores querían hacer aún más hincapié en el endurecimiento de la seguridad.

   El senador demócrata Carl Levin, también en declaraciones al programa «Late Edition», opinó que será posible aprobar una nueva ley de inmigración si «el gobierno interviene y el presidente George W. Bush (que es partidario de un programa de trabajadores temporales) adopta un papel de líder en esto».

   En un sentido similar se manifestó el también senador demócrata Ted Kennedy, quien aseguró que si Bush «presionara al ala derechista de su propio partido, podríamos lograr que esta legislación se aprobara de manera muy rápida».

   La reforma migratoria se ha convertido en una de las «patatas calientes» para el Congreso en este año de elecciones legislativas en noviembre.

   Decenas de miles de inmigrantes han participado en manifestaciones en las últimas semanas para protestar contra el proyecto de ley aprobado en la Cámara de Representantes.

   Pero la inmigración no es el único reto que tiene pendiente el Congreso. Esta semana, el Senado tiene previsto abordar los fondos para las operaciones en Irak y Afganistán, que la Cámara de Representantes ya aprobó el mes pasado.

   La Casa Blanca ha presentado al Congreso una propuesta por valor de 106.500 millones de dólares, de los cuales 72.400 millones se destinarían a Irak y Afganistán.

   En su alocución radial del pasado sábado, el presidente George W. Bush, instó a los legisladores a aprobar esa iniciativa lo antes posible y «continuar su apoyo a las tropas que combaten en la guerra global contra el terrorismo».

   «A su vuelta del receso, los legisladores del Congreso tienen ante sí un trabajo importante», recordó el presidente, que instó también al Capitolio a adoptar medidas sobre energía que hagan a EEU menos dependiente del petróleo extranjero.