Congresistas lamentan masacre en Tucson, EE.UU

Congresistas lamentan masacre en Tucson, EE.UU

NUEVA YORK.-Dos senadores estatales y un congresista de Nueva York lamentaron la masacre en Tucson, Arizona, en la que una menor y otras cinco fueron asesinadas y otras 12, incluida la congresista Gabrielle Giffords, resultaron heridas, a manos de un desaprensivo joven que se encuentra bajo investigación de las autoridades sin derecho a fianza y que podria ser condenado a la pena capital.

Los senadores reverendo Rubén Díaz, de El Bronx, y Adriano Espaillat, de Manhattan; y el congresista José Serrano, de El Bronx, coincidieron en sus declaaciones en que el autor de la masacre merece que se le aplique todo el peso de la ley y que el caso debe ser investigado exhaustiva y minuciosamente.

Díaz dijo que desde que ocurrió la tragedia de Arizona, ha estado en oración por las victimas, especialmente implorando a Dios por la sobrevivencia de la congresista demócrata Gabrielle Giffords, y el fortalecimiento espiritual de los familiares.

Sostuvo que muchas personas atadas por Satanás cometen ese tipo de barbaries, e indico que aunque mucha gente le aconseja cuidarse porque podría ser una victima por sus luchas en contra del aborto y del matrimonio entre parejas del mismo sexo, no cree que haya que disponer de una protección especial a los legisladores, ya que esto representaría “mas gasto que hay que tener”.

Expreso que las personas que quieren materializar un crimen lo cometen por encima de cualquier cosa y cito como ejemplo el asesinato del ex presidente

John F. Kennedy (1917 – 1963) ocurrido el viernes 22 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas, mientras circulaba en el coche presidencial en la Plaza Dealey. El trigésimo quinto Presidente de los Estados Unidos fue el cuarto asesinado con Abraham Lincoln, James Abram Garfield y William McKinley, y octavo en morir en ejercicio de sus funciones.

Puntualizo que el autor del crimen, Pared Lee Loughner, camino, se le acerco a la congresista Giffords y le hizo un disparo a quemarropa, “o sea que nosotros los oficiales públicos a diario estamos expuestos al publico y no creo que haya tanta protección, aunque nos den un guardaespaldas es muy difícil evitar que el publico toque a uno y que uno llegue al publico y uno no puede dejarse tocar del publico y llegar al publico”.

Por su parte, el senador Espaillat, de origen dominicano, manifestó que la tragedia es consecuencia del ambiente toxico en Arizona luego de que se incrementaran las redadas contra los indocumentados y la persistencia de quienes se oponen a la reforma de las leyes de Migración para favorecer a quienes son merecedores de que se les defina su status migratorio en los Estados Unidos.

Cito como ejemplo la propuesta de republicanos para que sea modificada la Constitución de los Estados Unidos para negar la ciudadanía estadounidense a los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos aquí.

Afirmo que una reforma constitucional en EEUU “no es tan ligera como en otros países, es algo bien riguroso, es algo bien difícil. Yo no creo que las condiciones están dadas para que esta nación adopte una posición tan rígida, esta nación se caracteriza porque si tu naces en este país no importa que tu seas indocumentado o hijo de quien sea, tu eres ciudadano norteamericano, eso es lo que dice la Constitución de este país”.

Añadió que “ahora vemos hoy que ese tipo de retórica, muchos expertos dicen y concluyeron que contribuyo a lo mejor a la tragedia que ocurrió en Tucson, Arizona. O sea, ese ambiente toxico que hay en la política de una retórica agresiva de izquierda o derecha no tiene espacio en el discurso publico, porque hay personas que no están en capacidad de asumir responsablemente el mensaje que tu estas mandando”.

La congresista Giffords favorecía una reforma migratoria que favorezca a los indocumentados.

Las declaraciones del reverendo Díaz se produjeron al llamar vía telefónica a este diario  mientras que el congresista Serrano y Espaillat fueron entrevistados durante el acto de juramentación de este último como senador estatal efectuado en el auditorio de la Yeshiva University, localizada en Washington Heights.