Condición socio-económica influye en respuesta a la depresión

Condición socio-económica influye en respuesta a la depresión

WASHINGTON (EFE).- El nivel de ingreso y otros indicadores socio-económicos pueden influir en la respuesta de los pacientes con depresión al tratamiento, según un artículo que publica la edición de enero de la revista Archives of General Psychiatry.

Los investigadores han comprobado que los pacientes con bajos ingresos responden menos al tratamiento y tienen más probabilidades de inclinarse por el suicidio que los pacientes con ingresos más altos.

El equipo investigador, encabezado por Alex Cohen, de la Facultad de Medicina de Harvard (Massachusetts), revisó dos pruebas clínicas previas financiadas por el Instituto Nacional de Salud Mental y que se habían efectuado en la Universidad de Pittsburg (Pensilvania).

Los 248 pacientes participantes eran todos mayores de 59 años y recibían medicamentos antidepresivos combinados con psicoterapia.

Al comienzo de los estudios se evaluó el nivel de educación académica de los participantes, y la información sobre el ingreso medio anual en sus áreas se obtuvo de la Oficina del Censo.

Para este estudio se definió ingreso bajo como menos de 25.000 dólares anuales, ingreso medio hasta 50.000 e ingreso alto más de 50.000 dólares anuales.

Los síntomas de depresión de los participantes y sus respuestas al tratamiento se controlaron semanalmente, y los autores también ponderaron aspectos tales como la edad, el sexo y cuándo comenzaron sus síntomas de depresión.

El estudio encontró que las personas en áreas definidas como de ingreso medio tenían muchas más probabilidades de responder al tratamiento que las personas en el grupo de bajos ingresos.

Las personas con ingresos altos respondían al tratamiento sólo un poco mejor que las personas de ingresos medios, pero tomados como conjunto, los pacientes de ingresos medios y altos respondían mucho mejor al tratamiento que los de áreas de bajos ingresos.

Además, los pacientes en áreas de bajos ingresos mostraron una propensión al suicidio dos veces mayor que los de áreas de ingresos medios, y dos veces y media mayor que los de áreas de ingresos altos.

Los autores encontraron, en cambio, que los años de educación escolar no afectaban la respuesta al tratamiento o la propensión al suicidio.

«Cuando los pacientes de mayor edad en nuestro grupo de estudio alcanzaron su mayoría de edad, el éxito social y económico en la economía industrial no dependía tanto de la educación», indicó el artículo.

Sobre la base de sus conclusiones, los autores «sugieren que las pruebas clínicas futuras recojan de manera rutinaria la información sobre ingreso, grado de educación, ocupación y aspectos del contexto social más amplio de los pacientes».