Condenan a seis años al «talibán español» de Guantánamo

Condenan a seis años al «talibán español» de Guantánamo

Madrid, 5 oct (EFE).- La Audiencia Nacional española condenó hoy a seis años de prisión, por un delito de integración en la organización terrorista de Al Qaeda, a Hamed Abderrahman Ahmed, conocido como el «talibán español», que estuvo internado dos años en la base militar norteamericana de Guantánamo.

   En una sentencia notificada hoy, el tribunal español afirma que, «con pleno conocimiento del perfil terrorista del grupo», el procesado se integró en Al Qaeda y viajó a Afganistán «con el propósito de convertirse en muyahidin y practicar la Yihad».

   La sentencia señala que será computable al procesado el tiempo que ha pasado en prisión preventiva en España, desde el 12 de febrero al 13 de julio de 2004.

   Sin embargo, en la condena no se tendrán en cuenta los dos años que estuvo internado en Guantánamo tras su captura en Pakistán poco después de los atentados del 11-S en Estados Unidos.

   Hamed Abderrahman Ahmed, «Hmido», fue juzgado en la Audiencia Nacional española en un proceso que se inició el pasado 22 de septiembre.

   Hijo de una pareja de marroquíes nacionalizados españoles, «Hmido» fue reclutado en España por una célula de Al Qaida dirigida por Abu Dahdah y relacionado con Abu Abdulrahman, sospechoso de haber coordinado desde Europa el comando suicida que perpetró los atentados de Estados Unidos, según fuentes policiales.

   Este contacto permitió a «Hmido» marcharse a Afganistán a principios de agosto de 2001, tras decir a su familia que iba a buscar trabajo en Madrid o Londres y a profundizar sus estudios coránicos.

   Según los servicios de información españoles, llegó a Kandahar (Afganistán) en agosto de 2001 a través de la frontera iraní y a continuación fue a Kabul, donde se incorporó como «muyahidín» (combatiente islámico) en una unidad que luchó primero contra la Alianza del Norte y, luego, contra EEUU durante la Operación Libertad Duradera.

   Tras la derrota de los talibán en Afganistán, fue capturado y entregado al Ejército estadounidense, que lo consideró un «enemigo combatiente» y lo envió a la base de Guantánamo, donde permaneció encerrado sin acusación formal hasta que fue extraditado a España. EFE