Condenan a 10 ex nazis por masacre cometida en 1944

Condenan a 10 ex nazis por masacre cometida en 1944

ROMA (AFP) – Un tribunal militar italiano condenó este miércoles en ausencia a cadena perpetua a diez ex militares nazis alemanes, hoy en día octogenarios, por haber organizado y cometido la masacre de 560 civiles italianos, entre ellos 120 niños, el 12 de agosto de 1944 en un pequeño pueblo de la Toscana (noroeste de Italia).

Los alemanes, entre ellos el teniente de la división 16 Panzergrenadier de las SS Karl Gropler, de 82 años, el lugarteniente Georg Rauch, de 84 años y el subteniente Gerard Sommer, de 84 años, así como varios ex sargentos estaban ausentes cuando el presidente del tribunal militar de La Spezia (noroeste) leyó la sentencia tras siete horas de deliberaciones.

Los acusados deben responder, sesenta años depués de los hechos, por la masacre de 560 habitantes de la pequeña localidad toscana de Sant’Anna di Stazzema, fusilados frente a la iglesia y luego quemados durante la retirada de su unidad, unos días después de la liberación de Florencia por parte de las tropas británicas.

«Después de 61 años tenemos justicia. No queríamos venganza sino justicia. Fue una matanza premeditada», afirmó el alcalde de la localidad, Michele Sillicani, tras la lectura de la sentencia.

Se trata de una de las páginas más negras de la historia de la ocupación alemana de Italia, decidida por Hitler en septiembre de 1943 para imponer de nuevo en el poder al dictador fascista Benito Mussolini, destituido y detenido dos meses antes.

Los soldados alemanes dispararon sin compasión contra la muchedumbre que se escondía frente a una iglesia como método para aterrorizar a la población tras el desembarco del ejército anglo-norteamericano.

La justicia italiana recogió testimonios de ex miembros de la unidad y sobrevivientes de la tragedia para apoyar la acusación.

«Se trató de una masacre planificada y no de una operación de represalia», afirmó el fiscal del caso, Marco de Paolis, representante del ministerio público.

El proceso se inició gracias a los expedientes encontrados en los sótanos del Palazzo Cesi, el tribunal militar de Roma.

Los testimonios de algunos de los condenados fue también importante para entender la dinámica de los hechos.

«Sucedió por la mañana, entre las 8 y las 9, en la plaza del mercado, cerca de la iglesia. Fue una misión relativamente corta, duró entre 3 y 4 horas. Las personas fueron reunidas frente a la iglesia y luego fusiladas», declaró uno de los sargentos en el proceso.

«Luego los cadáveres fueron quemados. Recuerdo que se arrojaron muebles sobre ellos», precisó.

Gerhard Sommer, el alférez de la unidad, no facilitó en cambio la tarea de la justicia. Residente en Hamburgo, en un barrio residencial, se negó a responder sobre lo ocurrido el 12 de agosto de 1944.

«Para mí es una historia terminada. No tengo que dar respuestas a nadie por ese tema. Todo lo que puedo decir es que tengo la conciencia limpia y no tengo ningún remordimiento», declaró Sommer en una entrevista publicada en marzo por la revista italiana «Gente».

El ministro alemán del Interior, Otto Schily, visitó la localidad toscana en agosto del 2004 para asistir a una ceremonia conmemorativa y pedir de alguna forma perdón por el pasado.

«Para nosotros los alemanes, el 12 de agosto de 1944 es un día de vergüenza», declaró entonces.

El juicio comenzó en abril del 2004 y finalizó tras 20 audiencias.