Con arte y rezos, Pequeña Haití de Miami revive el dolor del terremoto

Con arte y rezos, Pequeña Haití de Miami revive el dolor del terremoto

MIAMI, (AFP) – Las imágenes del horror llegaban por televisión, pero las noticias de familiares y amigos muertos por el terremoto en Haití tardaron días interminables en conocerse en Miami, donde este miércoles, a un año de la tragedia, el arte y los rezos quieren ser un bálsamo al dolor.  

Para rememorar la catástrofe que vivió la nación caribeña, decenas de artistas locales pintaron un enorme mural en una esquina de la Pequeña Haití (Little Haiti), el barrio donde viven unos 80.000 haitianos, la mayor comunidad emigrada del país.  

«Es duro hacer este mural», dijo Serge Toussaint, un reconocido artista haitiano que ha pintado por casi 15 años en muros de Miami.

 «Voy a recordar siempre este día porque perdí a mi madre, a mis primos y a todos mis amigos en el terremoto», contó, mientras daba brillo al rostro de una mujer que bailaba con un vestido de carnaval, una tradición del país ensombrecida por las tragedias.  

 El mural, que se inaugura este miércoles, representa el pasado, presente y futuro de Haití.  

Y mezcla retratos de viejos héroes de la independencia, como Toussaint L’Ouverture, líder de la revolución haitiana, con figuras actuales como el cantante de hip-hop (ex Fuggees) radicado en Miami, Wyclef Jean. Trabajadores forjando el progreso y niños que corren y juegan alegres: el sueño de las generaciones venideras haitianas.  

La pintura rescata para la memoria varios edificios emblemáticos de Puerto Príncipe, como el Palacio Presidencial, que derrumbó el sismo. 

  «Me pone bien saber que la gente va a pasar y va a ver algo distinto, y puede pensar que el futuro es posible en el país», comentó Kevin Morris, un artista jamaiquino que vive hace 20 años en Little Haiti y se siente parte de la comunidad.  

 «El país puede estar destruido, pero no el espíritu de los haitianos, son gente muy fuerte», aseguró.   Marie Louissaint, presidenta del Club Optimista de Pequeño Haití (Little Haiti Optimist Club) que promovió la iniciativa, señaló que «el proyecto es nuestra manera de asegurarnos que Haiti no se olvide y que todavía hay conciencia de lo que pasó», dijo a la AFP. 

  La agrupación, que se formó poco después del terremoto, realiza actividades y eventos para mantener en alto el ánimo de los haitianos del barrio, la mayoría de los cuales perdieron parte de sus familias y fueron duramente golpeados por este desastre.   Pese a sus esfuerzos en Little Haiti, Louissaint no es la más optimista sobre la situación en su país.

 «Estoy muy triste de ver que no mucho cambia en Haití. Mucha de la ayuda que se envía no llega a la gente, es muy preocupante», dijo.   A la presentación del mural seguirá una ceremonia con encendido de velas y «cantos de inspiración» para recordar a las víctimas, comentó Louissaint.  

 En la iglesia católica Notre Dame D`Haiti, donde tras el sismo acudieron miles de haitianos en busca de noticias y ayuda, el padre Jean Marie Reginald, convocó a rezar durante la tarde, en coincidencia con el comienzo del terremoto, por todas las víctimas, entre las que se cuentan varias de su propia familia.  

 «Tenemos que rezar por aquellos que murieron y para pedir por el futuro de nuestro país», dijo Rose Dlunde, que como muchas otras mujeres llega a diario a buscar alivio en esta iglesia en el corazón de Little Haiti.   Estados Unidos reúne el mayor número de haitianos fuera de su país, 535.000. De ellos, unos 300.000 viven en Florida, la mayoría en la zona de Miami, según el Instituto de Políticas Migratorias, con sede en Washington.  

El terremoto del 2 de enero de 2010 dejó 220.000 muertos en Haití, el país más pobre de América donde, a doce meses de la tragedia, unos 800.000 refugiados viven aún en campamentos por la pérdida de sus hogares.