Comentarios en breve
Resistan la tentación

<STRONG>Comentarios en breve<BR></STRONG>Resistan la tentación

 Cuando se está en el poder,  sea este político o económico, se tiene la sensación de que el mismo perdurará para siempre. Pero ello es una pura ilusión. Sobre todo cuando del poder político se trata.  Porque este se diluye  con más facilidad que el poder económico, sobre todo si éste ha sido acumulado a golpe de trabajo y en el tiempo. Los detentadores por excelencia del poder político son, como es lógico, los políticos.  Estos suelen estar a merced de unas elecciones  o de la decisión de un superior. Pero los políticos viven tentados por el uso inadecuado de la capacidad que tienen para decidir.  Por lo tanto, deben mantenerse en guardía,  en nuestros medios, para no caer en la tentación del narco, ni en la otra, más frecuente, la tentación de la corrupción.

El choque

Daniel Toribio

El Banco de Reservas ha sido tajante y definitivo. Ha dicho que esa institución no tiene cuentas del cabildo del Distrito Nacional embargadas. Tampoco tiene fondos retenidos. Y la afirmación la hizo después de una investigación en sus distintas instancias, según dijo una nota.

R. Salcedo

El síndico o alcalde de la Capital  hizo la primera denuncia: no podía pagar a los empleados porque el Banco de Reservas había embargado sus cuentas por una deuda de Fenatrano. Ayer reiteró, más o menos, lo mismo, y pidió la intervención del Poder Ejecutivo.

El personaje

Presidente de jóvenes empresarios

Pablo Piantini

Hace rato que los empresarios han estado diciendo, con la excepción del Conep, que no aceptarán las promesas por las promesas del gobierno. Lo afirman en declaraciones con más frecuencia que en el pasado reciente. El ejemplo más cercano es el del  economista Pablo Piantini, presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios, quien cuestiona la política de gastos del gobierno y censura que ésta no está en la línea de los planteamientos hechos por el Presidente de la República el 16 de agosto. Una postura similar han adoptado los presidentes de la AIRD, de los industriales de Herrera y de Haina. El empresariado exige coherencia y hechos más que palabras.