Color, expresión  del Caribe

Color, expresión  del Caribe

Las obras de Miguel Gómez son pura expresión caribeña, en una mezcla del color característico de esta región. En cada una se descubre una perfecta combinación de elementos, que devela su amor por una patria marcada por el valor de sus raíces, sus costumbres y su sentir.

Una tierra donde se respira folklore, alegría, carnaval, música, consideradas por el artista como expresiones propias del dominicano.

En su pintura confluyen su concepción basada en la academia, en el trabajo y su disposición creadora. Sus obras muestran los dos lados de una misma moneda: el color y la alegría característicos de esta isla, aunado a la entereza de un pueblo valiente que luchó por su libertad, pero también el trasfondo y la marca imborrable de la dictadura.

Aquí radica el motivo principal de su obra: expresar los sentimientos, fundiendo el color con la temática social para plasmar la realidad. Incluso sus bailarinas se observan con el brazo levantado como símbolo o muestra de denuncia. Ahí en ese gesto, se descubre el Miguel Gómez  involucrado en las luchas sociales cuando pertenecía al Partido Comunista, perseguido un buen tiempo en esos años difíciles del gobierno de Joaquín Balaguer.

Tanto las bailarinas como los niños han sido temas trascendentales en la vida de este artista. Aunque todo lo que concierne a nuestras raíces africanas ha sido punto tanto de investigación como de expresión artística tomada con igual fuerza. Su obra no podría encasillarse solamente dentro del expresionismo puro, pues en ella convergen elementos del “faobismo” y el cubismo,  donde el impresionismo juega un papel fundamental, punto que ha sido manifestado por él mismo.

Miguel Gómez ha dedicado gran parte de su vida a la docencia, labor que le ha llenado de grandes satisfacciones. Valora el arte joven .