Coctelera…

Coctelera…

Saludos a mi viejo amigo Magino. Que los apagones le sean propicios para darle una pela de lengua a cualquiera. Para sudar y rebajar de peso, si es que todavía le queda alguno, pues a lo mejor ya es por onzas –y no de oro– que tiene que marcar la báscula. Mire, Maginito, estoy convencido de que diré algunas cositas que no serán populares, que mucha gente se disgustará, pero )Qué le vamos a hacer? Esa es la ley de la vida. Y vamos arriba…..

Andy Dauhajre, con seguridad, no ganaría un certamen de popularidad, pero sí de ser persona conocida. El joven economista dominicano no es una pastillita de clorato pero, en realidad, )es Andy Dauhajre la figura satánica que nos describen a diario? )Es ese «fedayín», como le dicen algunos, el responsable real de la pésima situación económica que vive el país? Tengo entendido, viejito sinvergüenza, que Andy no necesita que le defiendan. El sabe hacerlo por sus propios medios y no se le aprieta el pecho para justificar sus ideas…

Ahora mismo, desde la oposición y desde algunos segmentos gubernamentales, se quiere hacer ver que Andy es el responsable de la debacle económica que vivimos. Digan lo que digan, Maginito, no creo que eso sea totalmente justo. Andy, como asesor, como lo que fuera, hizo recomendaciones, buenas o malas, pero recomendaciones al fin de cuentas. Los responsables, en verdad, fueron quienes aceptaron esas recomendaciones y las pusieron en ejecución. )Que Andy se benefició, económicamente, de los servicios que prestaba, presta o prestó al gobierno? Puede que cobrara muy caro, pero )quién le pagaba, pagó o pagará? )Hizo cobros a punta de armas de fuego?…

Creo, Maginito, que si Andy Dauhajre ha violado alguna disposición legal vigente, ni modo, tiene que responder por eso. Pero de ahí a responsabilizarlo por cuantas fallas existen y han existido en la economía nacional, hay una gran diferencia. Desde luego, es mucha la gente que, en el gobierno, se frota las manos cuando Andy es objeto de los más feroces ataques, pues esa gente ve como los cañones se enfilan hacia sectores que no les tocan y mientras Andy tiene que soportar la embestida, ellos, los verdaderos responsables por la toma de decisiones, pueden tomarse su refresquito sin peligro alguno. Andy, Maginito, no es un maní. Es agresivo hasta la tambora. No cree en el sistema democrático representativo puro, pues es partidario de pasar por encima al Congreso cuando lo estima oportuno. Cree mucho en la fuerza. Se pelea con más gente que el carajo. La mayoría de los empresarios no quieren verlo ni en pintura, aunque fueron empresarios quienes le encumbraron cuando era un novato. En fin, no pertenecerá a los Angeles Custodios ni a los Niños Cantores de Viena. Pero tampoco es el único a quien se puede atribuir los males que nos afligen. Es más, él jamás tomó una decisión a nombre del Estado. Otros avalaron su trabajo y los verdaderos responsables son esos otros. Y diga usted ahora lo que le venga en ganas…

)Que Tonty Rutinel es el «senador solitario»? )Que el «senador solitario» es una parodia del Llanero Solitario? Pues que siempre sienta mucho orgullo el hijo de doña Otilia, dados que el Llanero Solitario, todo el tiempo, estuvo al servicio del bien y combatió el delito donde éste se cometiera…

Cobrar la basura junto al agua no es más que un buen abuso. Sobre todo que es a una empresa privada que se beneficia con un servicio que recarga al usuario. Es bueno eso de que se pague la basura, la recogida de basura. Sobre todo que la recojan. )Por qué obligar al usuario a pagar dos servicios en uno? )Y si a usted le viene en ganas solo pagar el agua? No fuña nadie, aquí está el abuso al pecho, sobre todo cuando de beneficiar a un grupo de guanajos se trata…

Maginito, está muy bien eso de que los embajadores extranjeros acreditados ante el gobierno, se preocupen por las inversiones de sus compatriotas. Se entiende que busquen garantías para los suyos. Pero aquí pasa algo que llama mucho la atención, y es que cualquier embajador se mete en lo que, diplomáticamente, le importa un carajito, sin pasar por los canales correspondientes. De todos modos, la actitud pasiva de la Cancillería constituye un estímulo para que los representantes extranjeros no solo se metan, a veces, en lo que no les compete sino que vivan formulando pronunciamientos públicos a todas luces inconvenientes. (Y la mamacita de quien no diga viva Fidel Castro!