Coctelera…

Coctelera…

Maginito, (qué desagradable escena la captada por la excelente foto que publica ayer El Nacional en su primera página! )Había necesidad de atropellar, físicamente, a un representante judicial en el show del hostal de Ovando? Además, )ya no hay policías uniformados y es necesario usarlos vestidos de civil, con aterradores pistolones al cinto? No joda nadie la pista…

Viejito vagabundón , cada día es más admirable el desarrollo de Taiwán. Sin duda alguna que por allí no se pierde el tiempo en clientelismos y otras basuras que tienen fastidiado a este continente del subdesarrollo. Fíjese usted, buen charlatán, hay diferencias profundas entre Taiwan y China continental, aunque creo que eso se arreglará algún día, sin necesidad de largar tiros o cosas que se parezcan. Se destaca que las mayores inversiones de los chinos taiwaneses son realizada en (China continental! Se calcula que más de cuatro mil millones de dólares están en ese negocio. Taiwan, con la mitad del territorio dominicano y una población que triplica la nuestra, posee la cuarta reserva internacional del mundo…

Desde luego, Maginito, en Taiwan no aparece chino alguno que grite «lo mío». Por allí no se espera cambio de gobierno para «trabajar». No hay clientelismo. Los chinos son famosos como productores de arroz. Taiwan no se aprieta el pecho para importarlo desde Vietnam, si lo necesita, y dedica su fuerza a la producción y exportación de tecnología. Mire, viejito sinvergüenzón, en el alfabeto chino no existe la «v» y por eso en Taiwan no hay ni vividores ni vagos. Doblar el lomo es la consigna. Trabajar es un deber y por eso progresa ese país que se recupera de un terremoto en cuestión de meses y la palabra damnificados se desconoce…

Por cierto, carajete a la vela, damnificados de Jimaní no aceptarán casas de madera. Lo lamentable es que el gobierno, al disponer la construcción de las casitas de este tipo, no exigiera que los futuros beneficiarios aportarán su trabajo a lo que iban a recibir. Para ponerlos a afincar. Hay que tener los timbales cuadrados para estar exigiendo pendejadas y nada menos que con un cura católico a la cabeza. Pero está buena la lección, sobre todo para aquellos que, demagógicamente, todo lo ofrecen…

The New York Times entiende que el presidente George Bush debe disculparse con su pueblo, por haberlo hecho creer que había relación entre Al Quida e Irak en los actos terroristas del 11 de septiembre, actos que provocaron miles de muertos en Nueva York al destruirse las llamadas «torres gemelas». Una comisión ha establecido que entre la organización terrorista e Irak no había vínculo alguno. Está muy buen eso de que Bush pida perdón a su pueblo. Pero, dígame una cosa, Maginito, )y a Irak le bastaría con una petición de puro perdón? )Quién va a resarcir a ese pueblo por las atrocidades que ha sufrido de manos invasoras? )Cómo pueden los iraquíes perdonar a quienes le declararon una guerra, ocuparon su territorio y se consideran dueños y señores de lo que no es suyo? )Y nosotros los dominicanos? )Vamos a pedir perdón a los iraquíes, por enviar nuestras tropas a ese país invadido, por estar de chulos y de canchanchanes?…

)No podríamos pedir algún consejo a las autoridades de California par aver si nos ayudan en el atolladero energético en que estamos? Por allá, Maginito, parece que hubo algo de intervención estatal cuando los apagones hicieron de las suyas y los generadores entraron por el aro. Desde luego, el capitalismo salvaje no puede aposentarse en las entrañas del monstruo. Si trata de hacerlo, se requetejode. Pero, por aquí, (ay viejito vagabundón, pobre de quien se atreva a mentarle la mamacita a los explotadores!…

Tengo entendido, caro amigo, que usted debe estar sorprendido por el hecho de que no le hablara hoy de la tanda de apagones que soportamos. Cuanto pasa es que el amigo Calderón dijo que esos apagones están a punto de desaparecer. Y si Calderón lo dijo, ni modo, así tiene que ser. Además, don Fello Suberví aseguró ayer que le habían dicho que una solución se ha encontrado. Por eso, aguante, aguante, para que después se de su gustito, si es que todavía puede sentir.