Coctelera

Coctelera

Muy buenas, mi querido Magino. ¿Cómo se siente usted? ¿Bien o mal? Eso, a la postre, poco importa, pues como quiera siempre tendrá que llorar. Veo, caro viejito, que eso de que perro que se traga un hueso, sabe el ancho de la bahía de Samaná es rigurosamente cierto. Lo comprueba el hecho de que supuestos militantes del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que carecen de empleos, no de trabajo ocupan hospitales de la ciudad. Cualquiera se pregunta, Maginito, ¿y por qué esa gente no trata de ocupar el Hospital Central de las Fuerzas Armadas en la Ortega y Gasset o el de la Policía Nacional en la avenida Independencia? No le pedimos que lo hagan con el de San Isidro, pues esa vaina queda muy lejos. ¡Anímense, muchachos, ocupen los hospitales que custodian los guardias y los policías, y no lo indefensos centros que ni yodo tienen!…

Eso de »averiar`un crucero por la basura existente en el puerto «turístico» es algo que llora ante la presencia de Dios, como reza el refrán. Y la agresión de choferes de taxis para evitar que autobuses de turismo trasladen a turistas ante una emergencia, no es más que una prueba irrefutable de las actividades que en este país están en manos de salvajes. Pero como las autoridades, a través de los años, han sido tan timoratas, tan irresponsables, tan indolentes, a la hora de aplicar la ley a los «padres de familias, marginados de la fortuna», pues que cojan ahora y no jodan después con los gritos de «tráeme tu crucero». ¡Crucero para el carajo es lo que mereces!…

La muerte de Yasser Arafat es un golpe rudo para los palestinos. El deceso de este soldado sin igual, a la larga, será lamentado hasta por los propios judíos que le adversan. Desde luego, eso no incluye al insensible Ariel Sharon. Pero los israelíes, algún día, comprenderán que Arafat era lo mejor que había en medio de la crisis. ¡Qué sus esfuerzos no caigan en el vacío!…

Maginito, estamos de acuerdo con el fallo de la Suprema Corte de Justicia: es inconstitucional el decreto que permite a la AMET el cobro de multas por infracciones en el tránsito. De acuerdo, también, con la vainita esa de que nadie puede ser condenado sin ser oído. Pero hay bemoles en todo. Por ejemplo, tengo un amigo que fue llevado, hace un tiempecito, por una violación a la ley de tránsito. Un «magistrado» le dijo, fuera de estrado, que la multa que le aplicaría sería de quinientos de los hediondos. Y acto seguido le agregó: «Puedo ponerte solo cien y deja doscientos por la izquierda». ¿Qué haría usted, mi querido Maginito, si pudiera ejemplarizar?…

Está bien eso de que se sigan los enunciados constitucionales. Que los impuestos, los cobros por distintos conceptos que haga el Estado, estén bien regulados, pero cualquiera pierde los estribos con cuanto ocurre con el tránsito. Por ejemplo, ¿qué hacer para oír a los miles de abusadores que conducen un auto sin placa? Y no me diga que exagero, carajo, que eso está a la vista de todos. ¿Qué hacer con los millares que manejan sin licencia? ¿Que de los miles y miles de carros sin luces? Y si le sigo, jamás acabo. ¿Usted cree que con paños tibios se resolverán estos problemas? ¿O no sabe usted la clase de cabrones que manejan en este país, haciendo y deshaciendo, pues saben que nada les pasará? ¿Usted no cree que hace falta una dosis de muñeca sancristobalense a la usanza antigua? No, por nada…Los médicos aceptarán un aumento salarial de un treinta por ciento, pero seguirán su plan de lucha. ¡Bravo! Y si les sobra un tiempecito, no estaría de más dedicarlo al trabajo…

Las zonas francas quieren un dólar al 35 o al 40 por uno. ¡Qué bueno! Lo que no se entiende es que esta gente prefiera que sus insumos cuesten más caros, pues ¿no tienen las zonas francas que importarlo casi todo? Pero vamos a llevar al dólar al 35 ó al 40 por uno para complacer a los propietarios de esas zonas, que son importantes para mantener empleos, algo que no se niega. También para darle su ayudita al turismo. Poco o nada importa que los sectores productivos se fastidien de verdad. Y para concluir por hoy, ¿será cierto que una empresa lechera podrá «colapsar» dentro de cierto tiempo, pero que se dará banquetes con «sus» terrenos de gran vocación turística? Averigüe usted y no fastide más.