Coctelera

Coctelera

Bueno sea  el día para usted y los suyos, mi muy querido Magino. Entiendo que usted está de acuerdo en mandar al carajo al gobierno haitiano, de una manera diplomática desde luego. Pero ya está bueno de aguantarle vainas a estos carajetes.

Aún después de una reunión con el presidente René Preval, el gobierno haitiano persiste en prohibir la entrada a su territorio de pollos y huevos criollitos. Haití, en un ejercicio legítimo de su soberanía, dictó esa prohibición después que las autoridades dominicanas notificaran el hallazgo de gallos afectados por la gripe aviar. Se indicó, al mismo tiempo, que los gallos fueron introducidos en forma ilegal, pero guardaron, sin embargo, el nombre del propietario de la «gallera» higüeyana…

Haití recibió  un informe dominicano en el cual se hacía constar que el país estaba libre de la gripe aviar y que la detectada aquí no representaba peligro para los seres humanos. Como Haití mantenía la prohibición, el gobierno dominicano autorizó la entrada al país de una comisión técnica del ministerio haitiano de Agricultura. Esa comisión comprobó la veracidad del informe dominicano y fue, entonces, cuando se produjo la declaración de que la prohibición sería levantada pero con «ciertas condiciones»…

Mientras tanto,  mi querido Magino, la prohibición ha causado serios problemas económicos a los productores de pollos y de huevos, que han perdido millones de pesos, y ha provocado la alteración de los ánimos en Dajabón, con anuncios de bloqueos al mercado binacional que mueve millones de pesos cada semana. Esos bloqueos, amigo Magino, afectarán a haitianos y a dominicanos por igual…

Los haitianos  quieren ahora que el gobierno dominicano aporte un certificado de la Organización Mundial de Sanidad Animal en la cual se haga constar que en la granja donde encontraron el virus aviar está libre de esa peste. ¿Acaso no visitó esa granja la comisión haitiana que vino al país? De todos modos sería oportuno que las autoridades dominicanas rompieran el secreto e identificaran al dueño de la granja donde aparecieron los gallos enfermos…

El gobierno,  don Magino, ha iniciado o iniciará conversaciones con el embajador de Venezuela, general Francisco Belisario Landis, para tratar de que su país adquiera los pollos y los huevos criollos. Ese sería un magnífico paso para mandar al carajo a quienes humillan a los dominicanos. Desde luego, si Venezuela adquiere los pollos y los huevos, lo más probable es que los venezolanos quieran establecer reglas de juego, como se estila en estos casos. Y nuestros productores deben saber que las reglas del juego se respetan. Sería   una lástima, mi querido Magino, que por   causas muy ajenas a cuestiones  sanitarias, se interrumpen vínculos  que venían de lejos.