Coctelera

Coctelera

¡Hola, Magino! ¿Cómo está el negocio? No me venga con vaina de que sus ventas han bajado por interrupciones en la construcción de vías para el Metro. Sus ventas han bajado por las tantas porquerías que usted ofrece. Por eso, por su puerta, el Metro pasará de largo. Y joda poco, que el Metro va!… 

La Junta Central Electoral (JCE) se volvió medio loca rechazando solicitudes para el reconocimiento de nuevos partidos y nuevos movimientos políticos, todo con miras a las elecciones parciales de mayo venidero. Cualquiera, sin mirar la cosa dos veces, respalda la decisión. ¿Sabe usted lo que es esa vaina de buscar la legalización nada menos que de once partidos y veintidós movimientos? Y lo de la solicitud del Partido Reformista Popular, del amigo Amílcar Romero, está más bien que el carajo. Esa petición se hizo así, con ese nombre, ¡para joder! Pero el Partido Reformista Socialcristiano (PRSC), que siempre está por las nubes a la hora de la verdad, objeta la pendejuana bajo los cargos de que se formó esa agrupación con recursos del gobierno y para votar por el PLD. ¡Carajo, descubrieron la pólvora! Cuanto había que alegar es que es imposible que exista un Partido Reformista Socialcristiano y un Partido Reformista Popular, lo que buscaría tremenda confusión. Además, Maginito, ¿Qué fuerza moral del carajo tiene un partido que, en su haber, financió agrupaciones para que le apoyaran que eso fue un gusto? ¿O qué fue el Movimiento Nacional de la Juventud (MNJ) y otras vainitas?…  Magino, ¡dejen los insultos! Nuestros políticos son suficientemente viejos para vivir insultándose unos a otros. ¿Es qué esa gente no acudió a las escuelas, a las aulas universitarias, o en su propio hogar, para aprender a hablar decentemente? Lo que pasa es que en este país se ha hecho una costumbre que los hombres se insulten unos a otros y después caminen abrazados por las calles como buenos sinvergüenzas…  Me dicen que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) sanciona dirigentes y militantes por el hecho de denunciar, en público, supuestas irregularidades convencionales. Si eso viola estatutos, ni modo, a tocar el violín. Pero de todos modos, no se puede negar que al peledeísmo le da poca brega sancionar a quienes protestan, pues ese partido, desde su nacimiento, tiene una vocación de logia que eso manda madre… El doctor Bernardo Defilló ve que quieren siquitrillar al Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) en la cosuana esa de la seguridad social universal. ¡Qué buena vista tiene el veterano cardiólogo! Claro que hay gente que quiere fastidiar, para siempre, al IDSS, independientemente de quienes, desde dentro del propio IDSS buscan su destrucción con sus ejecutorias. ¿O acaso usted ignora que en el IDSS hubo una época en que hasta dirigentes sindicales muy cotizados eran representantes de casas que vendían productos médicos? ¿Cuántas vagabunderías no se han tapado en el IDSS? ¿Acaso no ha sido el IDSS, también, una especie de refugio para vagos bien pagados? Ahora, si hay amenazas contra el IDSS, tendrán que salir hasta miles de médicos a defender lo que les da el sustento básico. Pero no se sorprenda: en la seguridad social dominicana faltan muchas vagabunderías por ver…  ¿Que Bay Doc Duvalier vuelve a Haití? No se sorprenda si eso pasa ni descarte que con el antiguo dictador se busque frenar el avance de Preval como candidato presidencial en las elecciones del mes próximo. Lo lindo del caso es que ya Duvalier envió a su amante para que asistiera a la inauguración de un local de sus seguidores. Y eso de usar la amante no es descubrimiento del dictadorzuelo. Ya un “prohombre” sudamericano lo hizo en su gran país hace bastante tiempo. La bella esposa de Duvalier, Michelle, se comenta, le dio el palo de la gata en París y se plumeó con la fortuna que reunió el gordito a expensas de la explotación de su empobrecido país. De todos modos, Maginito, no crea tan fácil la entrada de Duvalier, pues quienes aparentemente pueden apoyarlo, son capaces de romperle la parpatana para entonces cantar play ball. Quienes tenemos que estar broncos, con Duvalier y sin Duvalier, somos los dominicanos confianzudos y boca de burros.