Coctelera

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 Buen día, mi querido Magino. Mire, viejito vagabundón, para comenzar debo decirle que no se debe agitar con los incidentes ocurridos en Hatillo Palma para que se persiga, injustamente, a los nacionales haitianos. Los bárbaros que asesinaron a una señora y colocaron a su marido al borde de la muerte, no perpetraron el crimen por su condición de haitianos. Lo hicieron porque son unos salvajes que merecen ser enjaulados por el resto de sus vidas. Pobladores fronterizos reaccionaron airados frente al crimen e iniciaron la persecución de cuanto haitiano está cerca, destruyendo rústicas viviendas y ajuares. Muchos haitianos han sido arrestados por las autoridades para garantizarles la vida…

Creo, Magino, que se impone la sensatez. Que la fuerza pública someta a los autores del abominable crimen, pero que no se juzgue por ese hecho a todos los haitianos que, legal o ilegalmente, se encuentran en el país. ¿Acaso son culpable los dominicanos residentes en Nueva York, digamos, cuando un quisqueyano comete un crimen?. Este crimen de la frontera no se puede tomar como pretexto para atizar la haitianofobia. Eso sí, y de manera permanente, la autoridad dominicana cuanto debe hacer es cumplir con su deber e impedir la entrada de haitianos que, sin documentación legal, quieren penetrar en territorio nacional. Eso sería mucho más saludable que hacerse cómplice de la vagabundería y por unos cuantos pesitos agravar aún más la situación de miseria que se vive en este pobre país…

No hay duda alguna, mi querido Maginito, el apagón de las 10:30 de la noche del lunes recordó los mejores tiempos de la difunta Corporación Dominicana de Electricidad (CDE)…

Caro Magino, un saludo cordial para el ya general retirado Miguel Angel Santana Marcano, sacerdote católico, con cinco doctorados y siete licenciatura, quien le dice adiós al uniforme militar a petición propia. Tengo entendido que el rango más alto para un religioso lo ostenta Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, el de mayor general, y todo de acuerdo con el Concordato suscrito en 1955 entre el gobierno dominicano y el Vaticano…

Maginito, la prensa trae la noticia de que rusos fueron arrestados en el país por dirigir una banda que enviaba ‘ilegales’ hacia los Estados Unidos. Usted puede estar seguro que los enviarán ‘envueltos en celofán’ para que los procese el Tío Samuel. En las últimas semanas se han publicado noticias de que un alemán fue capturado a petición del gobierno de Berlín por dedicarse al narcotráfico. También que un ucraniano y un paisano de Adolfo Hitler fueron cogidos con las manos en la masa, cuando retractaban muchachas en “paños íntimos” para mostrarlas en Internet y otras yerbitas. Desde hace tiempo, mucho tiempo, se hablaba de los delincuentes europeos que se internaban en el norte del país, huyendo a la justicia de sus respectivos países, pero sin dejar de ejercer su ‘profesión’ de violadores sistemáticos de la ley. No se hizo caso. Por el contrario, se hablaba de los ‘enemigos del turismo’, ¡Cojan ahora, partida de vagabundos! ¡Cómo si este país necesitara delincuentes extranjeros a manera de refuerzos, cuando no sabemos qué vamos a hacer con los nuestros, con los conocidos y con los encubiertos!…

Muy buenita la noticia de que el Sistema Dominicano de Pensiones ha recaudado unos 10,800 millones de pesos. Depositados a buen recaudo que están. Lo que no ha podido comenzar es el seguro familiar, es decir, un programa para beneficiar a todos los dominicanos, sin excepción…

Magino, ya le metieron el primer torpedo al Papa Benedicto XVI: los jesuitas españoles piden más libertad de opinión. Y si los jesuitas no son pastillitas de clorato, los españoles son jodonísimos por naturaleza. Este es el primer round. Dentro de poco vendrá la cuestión del control natal. Por más vueltas que se le de a este asunto, la posición de la Iglesia Católica en esta materia es prácticamente insostenible y a lo mejor se cae por ‘uso y costumbre’. Es decir, se continuará practicando a nivel mundial y la Iglesia, como tal, se quedará calladita ante una realidad evidente: la explosión demográfica tiene que ser contenida, sobre todo en los países más pobres.