Coctelera

Coctelera

Muy buenas, mi querido don Magino. ¿Se da usted cuenta, viejito charlatán, que este es un país de apaga y bye-bye, aún cuando apagado está hace tiempo y todavía estamos por aquí? En medio de un huracán —Francés— desguabinan al director de la Defensa Civil y hombre fuerte de eso que llaman “comité de emergencia” o de qué sé yo qué. A Radhamés Lora Salcedo le pusieron en retiro la noche del desguabinamiento de los generales y lo dejaron como vicealmirante retirado, pero al frente de la Defensa Civil. Ayer tarde, sin embargo, el mayor general retirado de la FAD, Luis A. Luna Paulino entró al bate y don Radhamés para la banca. Por algo la querida Cornelia producía “Somos Así y Así somos”….

Cójalo de relajo o como usted quiera: desde el 2 de noviembre —ese es el día de los fieles (?) difuntos— operará la ruta aérea Moscú-Punta Cana. ¡Carajo! ¡Cuánto hemos progresado en relaciones con los rusos desde que el ateo y disociador viuda Gorbachov guindó los tenis! ¿Usted se imagina, mi querido bandido de película norteamericana, lo que hubiera sido un vuelo Moscú-Punta Cana en la época de “los incontrolables”? ¿En los días en que los pasaportes tenían el sellito de rigor en el cual se advertía que el documento no era válido para viajar a Rusia, China, Cuba “y demás satélites de la Unión Soviética”? Hoy las cosas han cambiado, allá y aquí. Para comenzar, ya no hay Unión Soviética y Rusia, para variar, tiene hasta mafia al estilo gringo. Por aquí, ni modo, usted va a donde le venga en ganas y si es en yola, mejor. ¡Cuántas cosas desde que Gorby se convirtió en columnista de The New York Times!…

Ahora quieren dividir a Santiago en dos provincias. ¡Gran idea! Eso es crear fuentes de empleos, ayudar al Estado a pagar más dinerito a sus súbditos. Se necesitan más síndicos, más regidores, más diputados, más senadores. Este país no puede seguir viviendo con tan pocos empleos públicos. Por eso, Maginito, ¿no sería mejor dividir a Santiago en cuatro o cinco provincias, para que así supere a la vieja capital? Y para don Radhamés Virgilio, eso de que los santiagueros o santiaguenses están en minoría en su propia ciudad de origen no es absolutamente nadita. ¿Acaso no se ha pasado él la vida gozando con eso de que en la capital ya no hay capitaleños? ¡Qué coja ahora peine en cabello duro!…

Bello espectáculo el que protagonizan, a diario, y en distintas oficinas públicas, quienes se definen como afiliados al Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Los busca-empleos prueban, hasta la saciedad, que el desempleo local es la del carajo, o que la gran militancia vaguística solo desea “trabajar” en los departamentos gubernamentales. Están, Maginito, los cargos al por mayor y al detalle. José Tomás, el senador peledeísta por la capital asegura que hay “grupismo” y que a él no le hacen caso. Se acusa a seguidores de Danilo Medina de `monopolizar` los empleos. La verdad del caso, Maginito, es que tremenda vaina le echan con eso al presidente Leonel Fernández, un hombre que tiene que estar sitiado por muchos pero muchos problemas económicos y ¿por qué no decirlo? que tiene que estar también preocupado por la inseguridad ciudadana que se respira en distintos estamentos por el aumento de una criminalidad que no se podrá reducir o controlar únicamente con lecturas de novelitas rosas u otras pendejuanas…

Afirma el director del CEA, mi querido Magino, que su administración recuperará las propiedades del complejo o ex complejo, que se encuentran irregularmente en manos de particulares. ¡Bien! ¡Bravo! Propicia es la ocasión, viejito charlatán, para preguntarse si ya se han incorporado al patrimonio del Estado aquellas propiedades en manos de particulares que se recomendó buscar a una Comisión de Recuperación de Tierras del Estado creada cuando el entonces presidente Joaquín Balaguer promulgó su llamado “Código Agrario”. No, por nada…

¿Que Cultura tenía 3,400 empleos? ¿Y qué? ¿No fue acaso el amigo Tony Raful el creador de aquellas frases de “venga gente, mucha gente, pero muchísima gente”?