Coctelera

Coctelera

¡Ayer comenzó el verano! Por vainas como esas es que los panaderos, cuando menos una vez al año, afirman que no harán teleras para las Navidades. ¿Sabe usted lo que es eso de señalar que fue ayer cuando se inició la temporada «de calor»? Es decir, que todo el trabajo que pasamos en la primavera, con temperaturas que mandaban madre por calientes, es decir, repito, todo eso fueron simples trailers para ahora bombearnos el verano? Por ese motivo, don Magino, le damos la razón a los dirigentes de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) que rechazaron impartir docencia en agosto «porque hace mucho calor». Esos dirigentes no son vagos ni cosas por el estilo. Son personas que piensan con la cabezuana y su ejemplo debe ser imitado por todos los dominicanos: cerremos el país en agosto debido al calor. Haciendo eso, y por carambola, beneficiaremos la dominicanidad, pues no se podrán negociar patrimonios nacionales por falta de quórum… Caro Magino, creo que el presidente Leonel Fernández es sincero cuando sugiere que, en una modificación constitucional, se consagren el referéndum y la revocación del mandato presidencial. Por eso, con todo respeto, no creo que estemos preparados para eso de la revocación. Comparto, pues, el criterio del vicepresidente perredeísta del Senado, cuando asegura que esa figura en la Constitución provocaría la debacle para el gobierno cada seis meses. Veo la revocación, Magino, como una figura democrática para un país educado, con conciencia cívica, que si bien reclama sus derechos, primero cumple con sus deberes. Aquí es todo lo contrario. Todo el mundo conoce sus derechos pero muy pocos sus deberes. Somos mal educados hasta la tambora. Nos manejan, en ocasiones, como si formáramos una yunta de bueyes. Imagínese usted a una oposición inescrupulosa, ambiciosa, sedienta de mando, dirigiendo una campaña para pedir la revocación. De esa manera sí que es imposible la tan decantada gobernabilidad. Aprendamos a elegir primero y, mientras tanto, como hemos dicho tantas y tantas veces, a chuparnos el cajuil si nos sale agrio, pero hay que chuparlos para su período completo… Maginito, ya el PLD pospuso para el 3 de julio la elección de su Comité Central. Candidatos dizque piden prórroga por no haber tenido tiempo suficiente para su campaña. En el PRSC varios candidatos piden a la Junta Central Electoral (JCE) que intervenga el partido y así evite que «la casa» cope cargos en la convención del próximo domingo. Mientras tanto, en el PRD le dan cambimba a Fello Suberví que eso es un gusto y ya la gente del ganador Hipólito le entró a dos manos, aunque con suavidad. ¡Mamacita! ¡Qué tres partidos tenemos para garantizar la existencia de la mentada representativa, como solía decir el profesor Juan Bosch cuando propugnaba por la «dictadura con respaldo popular»… Ya se lo decíamos, caro Magino, «no os desesperéis». Ayer dictaron un no ha lugar que favorece al ex procurador general Víctor Céspedes Martínez y a otras dos personas más. Al procurador le acusaron de contratar a un funcionario de la Procuraduría y a una abogada, con pago de cinco millones de tululuses para defender al Estado, en vez de hacerlo directamente. Céspedes Martínez salió contentito del tribunal y generosamente ofreció sus servicios al procurador general Domínguez Brito, en materia penitenciaria y de la escuela del Ministerio Público, que estima de su creación. El pintoresco ex funcionario se apuntó una pata con eso de «no os desesperéis». Pero por la Procuraduría General afirman que la carrera acaba de comenzar… ¿Será verdad tierno Magino, que la lista de «extraditables» preparada por el gobierno norteamericano para que el dominicano lo complazca está formado por unos setenta nombres? Si es así, se llevarán medio país y el costo de la vida disminuirá cuando disminuya la demanda… Este es un país superdichoso: nos proponen muchísimos negocios sin que tengamos que invertir un solo centavo. En algunos nos piden solo el usufructo de las operaciones por un determinado número de añitos, siempre más de treinta, después nos regalarán todo. Se ofrecen para financiarnos un Metro, más multiusos que el carajo, una Marina en Sans Soucí y veinte mil firmas más, sin tener que aflojar un solo centavo. Mire, Magino, eso está tan pero tan bonito, que a veces cualquiera creería que la deuda externa que cargarán nuestros nietos, biznietos y tataranietos en todo el siglo, es pura ficción.